La ACB tendrá que esperar

C.P. / Burgos
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El Hereda San Pablo cayó con claridad ante el Zunder Palencia en la gran final del Coliseum y seguirá una temporada más en LEBOro (95-83)

Los jugadores del San Pablo, cariacontecidos al término del partido. - Foto: Alberto Rodrigo

Tan solo un año después de aquella fatídica tarde en la que descendió en el Coliseum, el Hereda San Pablo volvió a encajar ayer otro golpe terrible en el mismo escenario y ante miles de aficionados en las gradas. El equipo burgalés sucumbió en la gran final por el ascenso ante un Zunder Palencia que fue mejor y mereció el premio de jugar la próxima temporada en ACB. Fue un quiero y no puedo. 

El partido fue un ejercicio de supervivencia desde el minuto uno hasta el 40, una metáfora de lo que ha sido una temporada realmente complicada y llena de altibajos. El San Pablo nunca se encontró cómodo sobre el parqué y siempre bailó al ritmo que marcó el Palencia, que estuvo más acertado y jugó mucho mejor al baloncesto.Todo ello dentro de un choque muy físico en el que los azulones mostraron voluntad, pero les faltaron ideas en ataque y, por momentos, solidez en defensa. Álex López, Álex Barrera y Rasid Mahalbasic fueron los más destacados, pero se quedaron muy lejos del partidazo del 'Chumi' Ortega, héroe de los palentinos con 32 puntos y 34 créditos de valoración.

La final fue un duelo a muerte durante 40 minutos. Ambos equipos saltaron al parqué con el cuchillo entre los dientes y plantearon un duelo realmente físico. Rupnik y Thomas se encargaron de sumar de tres en tres para el San Pablo, mientras que en el Palencia Kostadinov se erigió como baluarte ofensivo con seis puntos en los primeros minutos (10-6). 

Rupnik trataba de buscar sin éxito a Van Zegeren en un ataque bastante atascado, algo que fue la tónica habitual durante todo el choque. En el otro aro, el 'Chumi' Ortega empezó a fabricar una actuación individual magnífica y el Palencia amenazó con irse en el marcador. En esos momentos, Álex López enseñó sus galones de veterano y sostuvo a los suyos desde la línea de personal (12-11). 

Para entonces, Curro Segura ya había introducido cambios en el quinteto, metiendo a Mahalbasic y Norelia en pista, aunque su equipo siguió sin encontrar fluidez. Aun así, se las apañó para no despegarse demasiado en el electrónico al final del primer cuarto (28-22).

(La información más completa de la final y las imágenes en la edición impresa de Diario de Burgos)