Destino ACB

CARMELO PALACIOS / Burgos
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DB reúne por primera vez a los presidentes del San Pablo y el Tizona horas antes de un play off con distintas cargas de presión. La rivalidad fraternal, el pasado presente y futuro del baloncesto local, a debate

Félix Sancho y Miguel Ángel Benavente, juntos en El Plantío. - Foto: Valdivielso

A Félix Sancho y Miguel Ángel Benavente les gustaba más el fútbol que el baloncesto. Hace ya bastantes años que los dos cambiaron el pantalón corto y las botas de tacos por la camisa y la americana. Por entonces, cuando todavía daban patadas en los campos de hierba, no se imaginaban que algún día estarían sentados frente a frente en el Polideportivo de El Plantío como presidentes del Longevida San Pablo y el Grupo Ureta Tizona, los dos principales clubes de baloncesto de la ciudad. Se conocen desde que coincidieran allá por 2015 en una cafetería de la Avenida La Paz, pero, a pesar de ser empresarios burgaleses y estar ligados al mundo del deporte, apenas han tenido trato, tan solo una reunión en casi una década. Como dicen ellos, su relación es «cordial» y, en esta ocasión, su meta es la misma: subir a la ACB.  

El objetivo del San Pablo al inicio de la temporada era el ascenso directo, pero no ha podido ser y se ha visto abocado al play off, ¿cómo afronta este nuevo escenario?
F. S. Gracias a dios hay una segunda bala para intentar el ascenso, aunque no es la que deseábamos. El año pasado hicimos una liga regular muy mala y acabamos perdiendo el ascenso en el último partido. Hubiese sido injusto subir porque el Palencia hizo un gran año. Sin embargo, este año considero que el equipo ha sido más consistente, a pesar de no haber tenido mucha suerte en días que teníamos que haber ganado y por detalles no se ganó. Nos hemos visto abocados al play off por un partido, pero si llegamos a la Final Four y hay algo de justicia divina debería compensarnos. 

El Tizona, por su parte, tenía como meta en el inicio del curso lograr la permanencia y, si se daba bien, soñar con el play off. Una vez aquí, ¿cómo afronta el club esta oportunidad?
M. Á. B. Llegamos al play off sin ninguna presión. Nuestro objetivo se cumplió hace muchas jornadas y, como al final los logros se consiguen en la pista, ahora lo afrontamos con la tranquilidad y seguridad de que vamos a entregar todo. Independientemente del resultado final, ya tenemos la satisfacción completa. Además, tenemos la ventaja de que los jugadores no tienen ninguna presión ni ese nerviosismo que siempre dan las eliminatorias. Tenemos  una presión distinta.

El Tizona arrasó al Gipuzkoa Basket en El Plantío, ha quedado por encima en la clasificación y ahora se cruzan en el play off con el 'factor cancha' a favor, ¿ve a su equipo favorito? 
M. Á. B. En un play off nadie es favorito y, en una liga tan apretada, la diferencia entre los equipos no es tanta. Aparte de que si vas con el concepto de que eres favorito, empiezas mal. Respetamos al contrario y afrontamos los partidos como el resto, sin ninguna confianza.

El San Pablo tendrá enfrente al Valladolid de Paco García, que fue una de las opciones para el banquillo el verano pasado, ¿cómo encara la eliminatoria?
F. S. Las eliminatorias de play off son complicadas y siempre hay que pelear. Tenemos el 'factor cancha' a favor y eso para un equipo como el nuestro es importantísimo porque tenemos a 9.000 personas detrás. Paco es un tío al que conocen muy bien en Burgos y prepara sus tretas para complicarnos a todos. Seguro que va a ser un duelo bonito. Es un derbi y nos lo vamos a pasar bien.

Hablaba antes Benavente de la presión y el San Pablo tiene bastante por ser uno de los proyectos más potentes de la LEB Oro, ¿cree que le puede perjudicar?
F. S. Sin duda, hay presión. Nosotros somos un equipo grande, tenemos un bagaje de títulos intercontinentales y europeos, hemos jugado ACB... Tenemos una presión  añadida que nos hace mal, nos hace muy mal. La empezamos a sentir en la temporada del descenso, cuando no estábamos en puestos de play off o para jugar la Copa, parecía que debíamos estar ahí. No la supimos gestionar bien y acabamos en el pozo. El año pasado pasó prácticamente lo mismo con la presión de ascender por la responsabilidad que tenemos para con la ciudad y los aficionados. Ahora tenemos un equipo de primerísimo nivel para la competición, pero la LEB Oro es muy difícil y tener grandes jugadores no te garantiza nada. Esa presión es una losa que nos tenemos que quitar de encima de cara al play off, pero tampoco podemos engañar a la gente. Nosotros tenemos un objetivo claro y eso supone presión.

Un escenario muy distinto vive el Tizona en ese sentido porque no deja de ser un recién ascendido, ¿le beneficia ir de 'tapado'?
M. Á. B. Sí, entiendo que sí. Nuestros objetivos están más que cumplidos. Nosotros hemos sabido competir de 'tapados' y ahora igual sacamos la cabeza, pero sin ninguna presión. La plantilla está convencida de sus posibilidades y sabe que ha llegado aquí por méritos propios. Los jugadores tienen calidad y vienen con la ambición de hacerse un hueco en el baloncesto. Son capaces de todo, pero si no ascendemos no pasa absolutamente nada, aquí no hay ningún drama.

Por cómo han quedado ubicados el San Pablo y el Tizona en el cuadro del play off no se verían las caras hasta el partido decisivo por el ascenso, ¿les gustaría vivir una final burgalesa?
M. Á. B. Sería una bonita final y demostraría que dos equipos de Burgos han sido los mejores de la competición.

F. S. Con honestidad, sería bonito porque ascendería un club de Burgos, pero aunque se demuestre que dos equipos de la misma ciudad pueden llegar a una final de LEB Oro, es jodido ese sentimiento de estar en el Coliseum con 9.000 tíos y gente mirando el móvil deseando que pierda el otro equipo de la ciudad. Se genera una división que creo que no es buena. En una ciudad como Madrid, con 4 o 5 millones de habitantes, me parece bien, pero en una de 180.000 habitantes aboca a que uno de los dos proyectos seguramente no acabe funcionando a largo plazo. No es sostenible y es eso lo que genera pena, ver que un aficionado del San Pablo quiera que pierda el Tizona o viceversa. Eso lo he vivido, lo he visto y no me gusta. En definitiva, la final sería una cosa chula porque un equipo de Burgos ascendería, pero no es bueno porque genera más división y hay que sumar.

M. Á. B. Perdona que te interrumpa, pero si no se produce esa final va a pasar lo mismo, lo de mirarse unos a otros, pues es una competición que converge.

F. S. Me refiero a que esa circunstancia ya se ha dado. Es el sentimiento que genera, no el de futuro, el que ya está. El que haya unos que van para un lado y otros para otro. Luego lo analizas y dices ¿por qué?  Es porque dicen que Benavente y yo nos llevamos mal y ya quiero que pierda el Tizona...

M. Á. B. Pero es que tú y yo no nos llevamos mal. No es que tengamos la relación más fluida, pero no tenemos nada en contra uno de otro.

F. S. No, es que nunca hemos tenido trato.

M. Á. B. Solo hemos tenido una reunión en todo este tiempo, la gente habla por hablar.

(Entrevista completa, en la edición impresa de este viernes de Diario de Burgos o aquí)