La solución está en las matemáticas

B.G.R. / Burgos
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Samuel Vivar, alumno de cuarto de la ESO de Jesuitas, llega a la fase nacional de la olimpiada de esta disciplina y se convierte en uno de los tres jóvenes en representar a la región

Samuel Vivar comparte la pasión por las ciencias exactas con la música y el dibujo. - Foto: Alberto Rodrigo

Para Samuel Vivar Serrano las matemáticas no son un problema, sino la solución con la que resolver cuestiones de la vida cotidiana. Su pasión por esta disciplina, o más bien «tipo de pensamiento», como él mismo la define, no es nueva, al igual que la afición por la música y la composición. Alumno de cuarto de la ESO del colegio Jesuitas, se ha convertido en uno de los tres jóvenes que representará a Castilla y León en la fase nacional de la Olimpiada que sobre esta materia se celebrará en Melilla a finales de este mes de junio, a donde viajará junto a sus padres, Alberto y Rosana.

Hasta llegar a este punto, Samuel ha tenido que superar dos pruebas previas, la provincial, en la que participaron más de 300 estudiantes, y la autonómica, a la que concurrieron tres por provincia. En ambas destacó por encima del resto desde la naturalidad que le caracteriza y en la que enmarca el aprendizaje de «saber que tienes la posibilidad de ganar, pero también de perder» en un tipo de competiciones a las que acude no solo animado por sus profesores. También se siente atraído por una forma de abordar las matemáticas de forma diferente a la académica y en la que prima la «lógica y el razonamiento» a la hora de responder a las cuestiones planteadas, que suben de nivel a medida que avanzan las fases del campeonato.

El hecho de conocer a compañeros de distintos territorios con los que comparte pasión se convierte de igual forma en otro aliciente para este adolescente curioso e inquieto que compatibiliza los estudios de Secundaria con los del grado de Profesional en el Conservatorio de Música, con la guitarra como especialidad, aunque también domina el piano y se encuentra aprendiendo violín. Y eso no es todo, porque otro de sus puntos fuertes pasa por la realización de arreglos musicales, al que también suma el dibujo, la lectura, los videojuegos o los idiomas, con el alemán como último reto que se ha marcado.

Las competencias académicas y personales de Samuel se dejan notar en clase, tal y como subraya su profesor de Historia y tutor, Rafael Pampliega. «Es un lujo y un privilegio tenerlo», asegura sin dejar de enumerar elogios y virtudes como su «capacidad resolutiva» en cualquier tipo de asignatura, así como su «tranquilidad y humildad», valores que -según sostiene- «ahora no cotizan al alza» debido a la competitividad que existe entre la juventud. Además, destaca la curiosidad que ya mostraba cuando era un niño por cualquier ámbito de conocimiento, la misma que le lleva ahora a releer la obra 1984, del novelista George Orwell, pero en versión original para encontrar las diferencias, y también los fallos, con la traducción al español.

Por el momento, no tiene  aún claro su opción universitaria, aunque la inclinación parece estar clara hacia una carrera de ciencias exactas como puede ser Matemáticas o Física. Ahora prepara su viaje de fin de curso mientras se mantiene informado de lo que acontece a su alrededor, ya sea en el ámbito político o internacional, a través de fuentes fiables y contrastando todo lo que llega a sus manos.