Párkings céntricos en Aranda para parar la sangría de clientes

L.N. / Aranda
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En el Ayuntamiento de la capital ribereña quieren negociar la apertura durante las 24 horas del día del único aparcamiento privado y estudian construir uno nuevo, quizá en altura, ante la demanda del comercio y la hostelería

Así luce en la actualidad el corazón de la capital ribereña, peatonalizado y libre de tráfico rodado desde 2009, igual que la plaza de Santa María. - Foto: Luis López Araico

Han pasado 15 años desde que se peatonalizó gran parte del casco antiguo de Aranda de Duero (primero fueron la Plaza Mayor y la plaza de Santa María y ya en 2014 se amplió al entorno de San Juan y las calles Ronda y Ricaposada) y la reivindicación de comerciantes y hosteleros permanece igual de viva. En ambos sectores reclaman que se habiliten párkings en el centro de la capital ribereña y así dar las mismas facilidades que ofrecen otras ciudades. Si es posible visitar Burgos o Valladolid y estacionar en la Plaza Mayor, ¿por qué en Aranda no? Es la pregunta que plantean, al tiempo que advierten de que una situación así sólo les genera una merma en sus negocios.

«En general, estamos a favor de que haya zonas peatonales, pero también necesitamos sitios donde se pueda aparcar», defiende la presidenta de la Asociación de Comerciantes de Aranda (Acoa), Susana de las Heras, mientras recuerda que la ciudad funciona como un todo con la Ribera delDuero y esto hace «que venga mucha gente a comprar o a recibir determinados servicios». La inmensa mayoría necesitan aparcamiento. Sobre todo, si es gente mayor. «Si estacionan junto al hospital, hasta la Plaza Mayor se llega bien, pero si tienen que ir hasta El Ferial oSan Francisco se complica». Luego están los 'aparcamientos' en las Eras de Santa Catalina o en el cementerio antiguo, dos zonas de tierra, un tanto caóticas y repletas de charcos en invierno. 

A ello se suma que quienes visitan Aranda no callejean tanto. Y, claro, si cuesta aparcar se llevan una experiencia más bien negativa, como subraya De las Heras, para quien «el problema no es tanto ir caminando, sino dónde dejar el coche si vengo de fuera o si quiero ir desde el Polígono hasta el centro». Por si fuera poco, a ello se suma que en San Juan, que se peatonalizó en 2014 con motivo de las Edades del Hombre, a día de hoy siguen aparcando más de cuatro conductores 'despistados'. Y es que el GPS les guía por estas céntricas calles, en las traseras de la iglesia de Santa María, y como siguen pintadas las líneas de la zona azul desde entonces, la gente aparca. 

Ante semejante desbarajuste, la presidenta de Acoa insiste en que Aranda sufre «un problema de infraestructuras en general» que ha de paliarse con uno o varios párkings de pago o «un transporte público que permita el acceso a las zonas peatonales». Lo contrario implica «mandar a la gente a comprar al extrarradio» y así «sufre el pequeño comercio y sufren los hosteleros». A su juicio, una situación así supone que «nosotros mismos nos empujamos a ir fuera». Así, aboga por «construir una ciudad más amable para todos».

En esta misma línea se pronuncia el hostelero José Zapatero, gerente de El Lagar de Isilla, a quien le consta que hay clientes que «no entran en Aranda y se quedan en las afueras» para disfrutar del lechazo asado y del vino de Ribera por lo limitado de los aparcamientos, bien sea en municipios como Milagros o recorren unos kilómetros más hasta Lerma. Califica como«triste» este panorama y advierte de que «la riqueza se genera por parte del comercio, la hostelería, la industria... y nos estamos penalizando a nosotros mismos. Como no planteemos párkings, la ciudad se muere». Para Zapatero todo se resume a dar facilidades. Recuerda que en Segovia hay un párking junto al acueducto y en Soria otro muy próximo a la Alameda de Cervantes. Sin embargo, enAranda calcula que se han eliminado en torno a 500 plazas a lo largo de los últimos años y sólo se ha habilitado el aparcamiento de la Quinta Julia. A su juicio, una buena ubicación para un futuro aparcamiento sería la avenida de El Ferial, «con unas 200 o 300 plazas». 

Por su parte, desde el Ayuntamiento arandino han comenzado a trabajar en este asunto. El edil de Promoción, Juan ManuelMartín, avanza que se han emplazado a reunirse con la empresa propietaria del párking del Sol de las Moreras para que pueda usarse las 24 horas del día, ya que ahora cierra a las 11 de la noche. «Lógicamente hay que dar una vuelta a este tema», apunta, mientras indica que además habría que construir otro estacionamiento, «quizá en altura, podría ser una opción», teniendo en cuenta que gran parte del centro de la ciudad está condicionado por la presencia de bodegas subterráneas. 

«Cada vez menos locales». Sea como fuere, entre los comerciantes cunde la sensación de que «las cosas se han hecho a medias». Así lo afirma Juan, dueño de una tienda de deportes en la calle Ronda, que vivió de cerca la peatonalización. Asegura que «ha quedado bonito, pero no efectivo» y advierte de que «cada vez hay menos locales. Peatonalizar está muy bien, siempre que haya un párking céntrico. Aquí, sin embargo, nos encontramos con tiendas cerradas y no demasiada alegría». Mientras, vecinos como Javier destacan que «es muy cómodo cuando eres viandante» pero, al mismo tiempo, surgen problemas como «los patinetes que pasan a toda velocidad o las terrazas que invaden las calles».

Ahora mismo hay varias peticiones para peatonalizar más zonas de Aranda, como un nuevo tramo de la calle Pedrote. Mientras, en la calle Los Pozos, los vecinos critican que el estado de las aceras es pésimo y su estrechez obliga a andar por la calzada. Algo similar a lo que sucede en la calle Soria.