i-DE garantizó la electricidad en los centros de datos el 9J

SPC
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La distribuidora de Iberdrola moviliza a 70 personas para que la energía llegara a las subdelegaciones del Gobierno

Recuento de votos tras el cierre de un colegio electoral. - Foto: Miriam Chacón / ICAL

i-DE, la distribuidora de Iberdrola España, ha garantizado el suministro eléctrico de los centros de procesos de datos en las ocho provincias de Castilla y León donde gestiona la red de distribución -todas menos Segovia-, a lo largo de la noche electoral de ayer domingo.

La compañía, que ha movilizado entre recursos propios y de contrata 24x7 a cerca de 70 personas, identificó semanas antes las distintas instalaciones que suministran energía a las subdelegaciones del Gobierno que durante la pasada jornada se convirtieron en los centros de procesos de datos en la noche electoral. Asimismo, desplegó a su equipo de campo en las distintas provincias - las Unidades Territoriales de Distribución– que llevaron a cabo una "exhaustiva" revisión de las posiciones de cabecera en subestaciones y centros de transformación y también comprobaron el estado de las infraestructuras telecontroladas.

Un comunicado de Iberdrola destacó que el despliegue de recursos para restituir el servicio y minimizar el impacto en clientes es "prioritario" para la compañía. Por ello, consciente de que las infraestructuras eléctricas son claves a lo largo del recuento de votos, ha llevado a cabo una serie de actuaciones que han contribuido a que las elecciones europeas discurran con normalidad.

i-DE, la distribuidora de Iberdrola, cerró 2023 en Castilla y León con el mejor valor histórico en la calidad de servicio. La compañía gestiona más de 50.000 kilómetros de líneas eléctricas y cuenta con 15.754 centros de transformación en servicio y 249 subestaciones.

En los últimos años ha acometido un "ambicioso" plan de digitalización de sus redes eléctricas, donde ha convertido sus más de 1,5 millones de contadores en la comunidad y la infraestructura que los soporta, en inteligentes, incorporando capacidades de telegestión, supervisión y automatización.

La digitalización de la red de distribución eléctrica va a permitir más información para implantar medidas adicionales de eficiencia y sostenibilidad energética, de forma comprometida con una acción climática ambiciosa y urgente. El despliegue de la red eléctrica inteligente permite dar respuesta a los nuevos modelos de uso de la red y ofrecer un mejor servicio al ciudadano.