Revisan el censo de licencias en Burgos y amenazan con cierres

J.M. / Burgos
-

El Ayuntamiento analiza aquellos locales que carecen de autorización de actividad y les advierte con la «clausura» del negocio. La mayoría de resoluciones tiene que ver con el sector hostelero, pero también las hay sobre talleres, pisos turísticos...

Huerto del Rey es una de las zonas de la ciudad en las que se concentra una mayor actividad del sector hostelero. - Foto: Valdivielso

Las ayudas al alquiler concedidas por el Ayuntamiento de Burgos el pasado mandato, encaminadas a apoyar a aquellos establecimientos cuya facturación se desplomó por la irrupción de la pandemia, los confinamientos y los estados de alarma, sirvieron para conocer que decenas de negocios de la capital estaban funcionando sin la preceptiva licencia de actividad. Algunos de ellos fueron incluso conscientes de esa situación cuando se les comunicó que quedaban excluidos para recibir la subvención (hubo quien pudo subsanarlo a tiempo) y otros muchos (beneficiarios o no) han continuado en esta situación y se exponen al cierre del negocio si no actúan a tiempo.

En la Concejalía de Licencias se han puesto manos a la obra para revisar aquellos casos en los que se carece de licencia ambiental (antes conocida como de actividad) y este periódico tiene constancia de al menos una decena de resoluciones en las que se advierte a diferentes negocios con la «clausura» del mismo

La gran mayoría de ellos desarrolla su actividad en el sector de la hostelería, pero también está en el punto de mira algún taller, pisos turísticos, una peña recreativa...

Llama la atención que en algunos casos el problema viene dado porque no se han subsanado problemas que aparentemente no tienen una solución imposible, como es, en el caso de los bares especiales, tener instalado un limitador-controlador de potencia acústica. Se trata de situaciones en las que desde el Servicio de Sanidad se ha informado de manera desfavorable a la solicitud de la licencia. Es decir, en los que se ha requerido que se corrija la anomalía para poder acceder a la autorización.

En algunas de estas situaciones, las advertencias que se han realizado se han reiterado a lo largo del tiempo, pero los negocios han hecho caso omiso y han seguido funcionando sin corregir esta deficiencia. Sin embargo ahora, en la Concejalía de Licencias, cansados de la pasividad, se ha ido un paso más allá y se están firmando resoluciones en las que declara el archivo de los expedientes para la transmisión de la licencia y se comunica la clausura del mismo.

Los negocios afectados tienen un mes de plazo para presentar un recurso de reposición en vía administrativa y de dos meses si optan por acudir a la vía de lo contencioso-administrativo.

Si bien los casos más numerosos tienen que ver con negocios que carecen de un limitador acústico, también los hay que no cuentan con la licencia porque no han aportado un «informe técnico visado sobre el aforo máximo autorizable», por no haber presentado un justificante de pago de la Ordenanza Fiscal 201 (por expedición de documentos) o el contrato del seguro que cubre el riesgo de responsabilidad civil en el caso de espectáculos públicos, actividades   recreativas y de hostelería.

También hay algún local en los que el motivo por el que se da traslado del archivo del expediente para la transmisión de la licencia obedece a que los técnicos municipales han advertido de que se deben de solucionar algunas «deficiencias» en el interior del inmueble y esos defectos no se han subsanado.

En la práctica totalidad de los casos, las resoluciones firmadas desde el servicio de Licencias no vienen motivadas por carencias que puedan representar un peligro para las personas, si bien es cierto que tras el trágico incendio en una discoteca de Murcia, con 13 fallecidos y más de una veintena de heridos, en el Ayuntamiento se pusieron a revisar todos los casos y procedieron al precinto de dos locales. Uno de ellos fue desprecintado tras recibir el informe favorable de Bomberos.

Por el momento, todas estas resoluciones están aún en una fase inicial y el Ayuntamiento, más allá de estas duras advertencias, no ha tenido que acudir a clausurar ningún negocio.

Eso sí, el mensaje que se quiere trasladar es que se va en serio, que la paciencia en algunos de estos casos ya se ha agotado y tienen ahora una última oportunidad para evitar la clausura. El trabajo no ha terminado.