La amnistía reabre la actividad parlamentaria del nuevo año

Agencias
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El PSOE se muestra optimista ante la votación el miércoles de las enmiendas a la ley de perdón al procés, los objetivos de déficit y las medidas anticrisis pese a las advertencias de sus socios

Los de Puigdemont insistieron ayer a los socialistas en la necesidad de pactar un referéndum. - Foto: RONALD WITTEK (EFE)

El Congreso se prepara desde hoy para encarar una semana clave, en la que se retomará la actividad parlamentaria con la amnistía de nuevo en el foco de la mano de Junts y sus advertencias al Gobierno. La prueba de fuego llegará el miércoles, con un Pleno extraordinario para debatir las enmiendas a la totalidad a esta ley registradas por PP y Vox, los objetivos de déficit y el techo de gasto. Además, se abordará la convalidación de tres decretos leyes aprobados por el Ejecutivo el pasado mes de diciembre, punto en el que están centradas las amenazas de los de Carles Puigdemont.

El desenlace se conocerá en el Senado, que hará las veces de Cámara Baja ya que el Hemiciclo está de obras, por lo que los diputados se trasladarán a la Plaza de la Marina. Allí llegará la hora de la verdad. La suma del PSOE, Sumar y del resto de fuerzas que apoyaron la investidura de Sánchez (sin Junts) no es suficiente para sacar adelante las tres normas: dos de carácter económico y otra vinculada a la administración de la Justicia y que contempla un artículo que no gusta a Junts, ya que puede poner en riesgo, como esta formación asegura, la aplicación de la amnistía.

Los populares ya ha avisado que no apoyarán el nuevo paquete de medidas contra la inflación porque no contempla rebajas del IVA en los alimentos básicos y si incluye la subida de los gravámenes energéticos. «Ya dijimos a Sánchez que no cuente con nosotros cuando le fallen sus socios», advierten fuentes de Génova.

Sin embargo, los de Alberto Núñez Feijóo sí podrían salvar el otro decreto de reforma de la administración de la Justicia al que se opone Junts, y sobre el que ERC aún no se ha pronunciado, ya que se trata de una reforma para agilizar la Justicia y los anteriores proyectos de ley que no dieron tiempo a tramitar en la anterior legislatura contaron con el apoyo del PP.

De momento, lo que es seguro es que el primer pleno de 2024 promete nuevos enfrentamientos, sobre todo por la ley de amnistía. Y es que, en él se tendrán que debatir y votar las dos enmiendas a la totalidad con texto alternativo presentadas por el PP y por Vox y que abogan por la ilegalización de partidos.

Aunque los populares ya han precisado que su formación no pretende ilegalizar ideas sino formaciones políticas o personas jurídicas que realicen declaraciones de independencia o convocatorias de referéndum ilegales, la propuesta de los de Santiago Abascal va más allá, al apostar por un nuevo tipo delictivo en el Código Penal que castigue «a quienes negocien con condenados, procesados o sustraídos de la acción de la justicia por delitos contra la Constitución, orden público, traición y la independencia del Estado».

Ambas enmiendas se votarán por separado -previsiblemente de manera telemática ya que en el Senado no hay 350 puestos electrónicos al ser menos senadores- y decaerán con los votos en contra de los partidos que apoyaron la toma en consideración de la ley. Un rechazo que verá el Hemiciclo de la Cámara Alta donde, precisamente, el PP tiene mayoría, aunque la casuística ahora ha hecho que la otra mayoría del Congreso se traslade al Senado.

Algo muy parecido se verá durante el debate del techo de gasto y la votación de los nuevos objetivos de déficit, que abrirán el camino a los Presupuestos de 2024 que el Gobierno quiere tener listos para la próxima primavera.

Será la mayoría del Congreso la que avale este miércoles en el Senado la senda de déficit, aunque luego tenga que volver a ser votada en esta misma Cámara con la muy probable posibilidad de que sea rechazada por la mayoría del PP.