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«Encadenando trabajos, apenas he sufrido el paro»

G. Arce / Burgos
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Mar Merino, Administrativa en Fontaneros e Instaladores Rangas S.L.

Mar Merino en su mesa de trabajo. - Foto: Luis López Araico

Mar Merino cumplirá el próximo mes de julio tres  años trabajando en Fontaneros e Instaladores Rangas S.L. con un contrato a tiempo parcial indefinido que se ha ido adaptando a la carga de trabajo de esta empresa familiar burgalesa integrada por tres hermanos. El trabajo por horas ha permitido a esta madre de dos hijos conciliar la vida laboral y familiar, aportar un sueldo más en casa y apenas conocer lo que es el paro en estos últimos años.

Titulada en Formación Profesional de Segundo Grado como técnico especialista en Informática de Gestión, Mar comenzó trabajando en labores administrativas en la emisora de Onda Cero en Burgos y su ya dilatada experiencia laboral llega hasta a la comercialización de lápidas de mármol. «Encadenando contratos y empresas llegué a trabajar como comercial en el cementerio, enseñando las tumbas a los clientes para que se terminaran de decidir...», recuerda sin nostalgia.

Reconoce que está muy contenta en su actual ocupación, que se siente útil y valorada en su empresa y que, aunque siempre con una reserva de prudencia, puede haber expectativas para que su contrato se amplíe en más horas si la evolución del trabajo mejora, como parece que está ocurriendo en lo que va de año gracias al auge de las reformas.

Silvia Caballero posa en la sede de Cuidamos, en el HUBU.Silvia Caballero posa en la sede de Cuidamos, en el HUBU. - Foto: Luis López Araico Actualmente ocupa sus mañanas en atender los papeles, facturas y pedidos en el taller ubicado en el polígono de Gamonal, cuyos responsables han optado por la flexibilidad laboral y la diversificación de tareas para sortear las difíciles circunstancias por las que atraviesa desde hace años el sector de la construcción, en el que llegaron a trabajar en hasta 250 viviendas al año. Esa adaptación, reconocen, incluye la prudencia en la contratación y los salarios, para lo que ayuda la fórmula del contrato a tiempo parcial, que permite mejoras si son oportunas.

Mar lo tiene claro, el tiempo parcial es también trabajo, unos ingresos, unas expectativas laborales y las tardes para cuidar de sus hijos. La otra alternativa es el paro.

Jesús Martínez Nogal.Jesús Martínez Nogal. - Foto: Luis López Araico Silvia Caballero | Directora de Cuidamos

"Nuestra competencia es la economía sumergida"

La contratación a tiempo parcial permite a Cuidamos mantener activa laboralmente a una plantilla variable -además de la fija- integrada por una veintena de auxiliares de clínica, plantilla que crece. El sector de esta pyme nacida hace apenas dos años y medio y ubicada en la galería comercial del Hospital Universitario (HUBU)también lo hace:la atención, el acompañamiento y los cuidados no sanitarios de personas mayores, enfermos o niños, en domicilios, hospitales o residencias. 

Cuidamos realiza labores puntuales -detalla su directora, Silvia Caballero-, servicios solicitados por familias y que son complementarios a los que ya realiza el propio personal de los centros sanitarios.«Duran lo que dura una estancia hospitalaria, unas noches junto al enfermo, el dar de comer a un anciano, el atender a un niño...». «No nos queda otra que hacer un contrato por obra y parcial adaptado a lo que nos demandan». Trabajan, entre otros centros, en el HUBUy también en San Juan de Dios.

Todos estos servicios asistenciales y domésticos están regulados laboralmente por real decreto, pero Caballero reconoce que el principal caballo de batalla del sector es la economía sumergida, «nuestra principal competencia», visible a simple vista en los anuncios que cubren las paredes de pasillos, salas de visita y servicios del HUBU e incluso en las farolas y comercios aledaños. El enunciado de la oferta es siempre el mismo: ‘Persona responsable se ofrece para cuidar...’. Ni son autónomos, ni pagan impuestos, ni están regulados... En el fondo, hay un problema de cambio de mentalidad en la sociedad que da por bueno este empleo en ‘b’.

Los contratados por Cuidamos tienen una cualificación   para desarrollar el trabajo que realizan, están dados de alta en la Seguridad Social, tienen seguro social y cobran nómina. «Trabajamos los 365 días y las 24 horas y cuando nos solicitan un servicio realizamos todos los trámites para que sea legal». El coste medio por hora estándar ronda los 9 euros.

La Inspección no actúa si no hay nombre y apellidos y una comprobación in situ de que se está realizando un trabajo irregular, algo que se antoja casi imposible en la habitación de un enfermo.

Jesús Martínez Nogal | Presidente de los Empresarios de Limpieza

"El 70% de nuestros contratos son a tiempo parcial"

La limpieza de edificios y locales genera cerca de 3.300 empleos en Burgos (375.000 en el conjunto de España, 20.000 en Castilla y León). El 70% de los contratos que se realizan en este sector son a tiempo parcial (2, 3 o 5 horas), adaptados a las necesidad de clientes (empresas) que, por lo general, no necesitan una jornada completa para la limpieza de sus instalaciones.

Según explica Jesús Martínez Nogal, presidente de la patronal nacional y provincial de la limpieza, la temporalidad no impide que los contratos sean «muy estables», dado que en el convenio provincial impera la denominada subrogación de personal, es decir, el trabajador permanece en su puesto sea cual sea la empresa que realice el servicio. «Una persona puede estar años contratada a media jornada», matiza el presidente de Abelel.

La contratación parcial en limpieza, añade, permite absorber mejor a colectivos laborales como el femenino (el 70% de la plantilla), los discapacitados y las personas con dificultades de inserción laboral.

El empresario puntualiza que el convenio provincial establece un salario de 14.200 euros/año, casi 1.200 euros/mes si se considerase la jornada completa. «Estamos en la media nacional». Añade que más trabajadores podrían transformar sus contratos de tiempo parcial a completo si no actuase la antigüedad, que automáticamente se aplica al contrato que completaría la jornada. Las empresas evitan este sobrecoste y recurren a contratar nuevo personal de forma temporal.