Fichajes con impacto

ÁLVAR ORTEGA / Burgos
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Los tres refuerzos que han acometido tanto el San Pablo como el Tizona han influido positivamente, y de su nivel depende parte del futuro de cada uno en los nueve partidos que quedan de competición

Dusan Ristic (San Pablo), durante el derbi burgalés. El joven Mario Saint-Supéry ha reforzado la posición de base en el Tizona. - Foto: Alberto Rodrigo

Prácticamente ninguna plantilla de la LEB Oro se mantiene intacta respecto al inicio de la competición. Ejemplo de ello son los dos equipos burgaleses, que han sufrido tres cambios cada uno, aunque esto no haya implicado un problema. De hecho ha sido lo contrario, pues en el Longevida San Pablo, Roko Rogic, Dusan Ristic y Edin Atic parecen haber ampliado los horizontes de una plantilla inicial que era más justa, mientras el Grupo Ureta Tizona cubrió la baja de Dídac Cuevas con dos bases de nivel: Mario Saint-Supéry y Caio Pacheco. Además, el último en llegar, Sergi Huguet, debutó el pasado fin de semana con 15 puntos y 8 rebotes en 22 minutos. 

Ambos tienen por delante nueve partidos y se encuentran en la misma casilla del tablero tras haber ganado 18 partidos y perdido solo 7, y que el impacto de los mencionados refuerzos vaya a más es una de las claves para que la primera plaza siga siendo un objetivo realista. De hecho, el San Pablo sabe que la llegada de Ristic convierte su rotación interior en una de las más completas de toda la liga, así que actuaciones como la de su debut en el WiZink Center (16 puntos y 8 rebotes) deben convertirse en habituales. El pívot serbio, de hecho, promedia 7 rebotes en los cuatro partidos en los que ha intervenido, convirtiéndose así en el líder de la plantilla en ese aspecto por delante de Luke Fischer (6.3). Pero también Rogic está influyendo mucho en el juego del equipo como base suplente, en su caso repartiendo asistencias:promedia 3.7 pases de canasta en siete duelos, una media que solo supera el base titular, Micah Speight (4.6), aunque este disfrutando de muchos más minutos.

Y el tercer y último fichaje del San Pablo fue Edin Atic, que tan solo ha estado disponible ante el Tizona, el Lleida y el Melilla, pero que ha ido de menos a más, aportando 12 puntos ante este último rival y liberando a muchos de sus compañeros de responsabilidades. Para eso llegó, para dotar de más posibilidades a un equipo que confía en ese nuevo trío de jugadores y que ya se ha olvidado de Prince Ali y de un Adala Moto que, eso sí, todavía no ha alcanzado un acuerdo con el club para su salida.

Tizona. La hoja de ruta del equipo de El Plantío se vio alterada cuando el Zaragoza se llevó a su base titular y líder, Dídac Cuevas, el pasado enero. Entonces, el brasileño Caio Pacheco, que se había incorporado ya con la temporada empezada, dio un paso adelante asumiendo la labor asistente mientras que se optó por la cesión del prometedor Mario Saint-Supéry para cubrir su hueco. Pacheco, desde entonces, cada vez está mejorando más en su toma de decisiones, habiendo firmado el pasado fin de semana uno de sus mejores partidos como azulón al repartir 11 asistencias. Saint-Supéry, por su parte, se ha convertido en el cuarto jugador de la plantilla en promediar dobles dígitos en anotación (10.2 puntos) pese a su juventud e irregularidad.

Y por si fuera poco, la última apuesta de la dirección deportiva del Tizona, Sergi Huguet, también parece haber caído de pie en el club. Después ponerse en forma y superar un proceso de adaptación que todavía no ha terminado, debutó ante el Amics Castelló, siendo uno de los jugadores más destacados con 15 puntos y 8 rebotes. Una gran actuación que habrá que ver si se puede mantener en el tiempo, ya que a priori parece ser el jugador número 13 de la plantilla. Sin embargo, ha dejado claro que quiere ganarse un puesto en una rotación muy repartida y en la que los últimos en llegar podrían aportar todavía un poco más. De ser así, el Tizona puede seguir soñando con todo.