Martín Serrano

Plaza Mayor

Martín Serrano


Deportes de portes raros

26/05/2024

En medio de un fin de semana tan emocionante en lo deportivo para los burgaleses, y con las Olimpiadas de París a la vuelta de la esquina (del 26 de julio al 11 de agosto), parece aparente pararnos a contemplar algunas disciplinas a las que el sustantivo 'deporte' como que no les encaja bien, como un traje de boda a uno que siempre va en chándal. Se nota.

No, no me refiero al curling, esa actividad que a los no iniciados nos parece solo hacer que una 'cazuela' resbale sobre hielo lo más posible. Solo decir que nació en Escocia en la Edad Media.

Mi propuesta va por algunas prácticas competitivas de quieto o de sentado, como el ajedrez, la pesca o la caza, entre otras. ¿Deportes? Los periódicos ahí las colocan. Yo, en muchos casos, tengo mis dudas. Al igual que con el golf (el que sí 'suda' es el caddie), el tiro con pistola y el tiro con arco. 

Pero hay dos que sí son de gran esfuerzo físico, entrenamiento y competencia que resultan mis favoritos por, a primera vista, antinaturales. No digo 'raros' (o sí) por no herir sensibilidades y respetar a todos. Como ven y leen, tengo más atrevimiento que conocimientos.

Lo dicho, uno de mis preferidos es la marcha. ¿Por qué andan así? ¿Cómo se llega a practicar eso? ¿Cómo se consigue 'inventar' algo que nadie hace en su vida normal y en sus ejercicios físicos habituales? ¿Caminar ligero sin llegar a correr y teniendo siempre al menos un pie en el suelo? Se necesitarían tantos jueces como competidores para controlarlo, y además igual de rápidos... Muchos porteros de fútbol encontraron su vocación empujados por su poca habilidad con los pies. ¿Y los marchadores? Dicen que data de finales del siglo XVIII en Inglaterra.

Otra disciplina que me choca mucho por ser aparentemente 'forzada' es el triple salto de longitud. Que digo yo, ¿y por qué no doble salto o quíntuple salto? ¿Por qué triple? Pues esta prueba forma parte del calendario de los Juegos Olímpicos de la edad moderna desde su primera edición, en Atenas en 1896.

En fin, no se tomen en serio estas sinsorgueces. Son solo un entretenimiento -que no entrenamiento- por darles otro tema de conversación, que no todo va a ser el Real Madrid, Pedro Sánchez y las clarisas de Belorado.