La ausencia de agua en Villafáfila reduce sus aves en 20.000

SPC
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Solo 3.000 ejemplares reposan desde primeros de mes en las 20 hectáreas de lagunas inundadas, de las 600 que confirman el espacio, y que expulsan a las especies a cobijarse en embalses

La ausencia de agua en Villafáfila reduce sus aves en 20.000 - Foto: MiriamChacoN

La ausencia de agua en las lagunas de la Reserva Natural de Villafáfila (Zamora) ha provocado que salten las alarmas. Frente a las más de 25.000 aves acuáticas que habitualmente hibernan entre noviembre y febrero en la época más importante del año para este referente ornitológico nacional, sólo 3.000 han hecho parada en este pequeño paraíso, acuciado por la sequía, y al que las últimas lluvias sólo han ayudado a suavizar la dureza del terreno. Con eso, de momento se contabilizan más de 20.000 aves que este año han preferido no ocupar la Reserva, también motivados por los nuevos movimientos que ha generado el cambio climático y que ha contribuido a que estas especies migren desde los países nórdicas a zonas más al norte que la Península Ibérica.

El director de la Reserva, Mariano Rodríguez Alonso, confirmó a Ical que esta es la época de “máxima concentración” en número de aves, pero no de variedad, que se produce en mayo. “Existe la creencia de muchas personas de que cuando llueve es suficiente para llenar estas lagunas; pero el agua de estos días lo ha absorbido todo la tierra, y más en un año fuerte de sequía”, argumenta.

De hecho, el complejo lagunar cuenta con 600 hectáreas inundables, pero sólo 20 están en la actualidad con agua, “y además con una lámina muy pequeña”. Esto repercute en que las 3.000 aves acuáticas que están a día de hoy representan una cifra “muy inferior a lo normal y poco concentradas”.

Rodríguez señaló que se trata de un denominador común en las lagunas que se encuentran al sur de Villafáfila, pero en esta se ha notado bastante esta temporada. “De Cáceres para abajo no ha llovido nada hasta esta semana. En Doñana no es que estuvieran secas, es que no hay ni verde, está todo marrón por falta de lluvias”, advirtió.

Villafáfila es la tercera zona más importante de España en aves acuáticas, aunque este año “es un poco desastroso”, como lo calificó el propio director de la Reserva. Algunas no han llegado a bajar al sur desde el norte de Europa y “otras no tienen más remedio que irse a los embalses, que no tienen las características ecológicas”, como las anátidas, que se trasladan al cercano de Ricobayo, que “no compensa la falta de aves acuáticas que faltan en las lagunas y no disfrutan de iguales beneficios”. “Las anátidas necesitan zonas poco profundas y no les gustan las de mucha densidad, porque remueven poco el terreno. Un embalse tiene más de dos metros de profundidad en sus orillas”, señaló.

A corto y medio plazo, Rodríguez confía en que esta situación repunte. Para ello son necesarios varios días de más de 15 litros por metro cuadrado, “como antes era habitual, para que empiecen a correr los arroyos y se llenen las lagunas”.



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