Oña instalará videovigilancia y renovará parques infantiles

S.F.L.
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El presupuesto del Ayuntamiento asciende a 1,3 millones. 300.000 euros irán a inversiones, de los cuales 120.000 servirán para arreglar la calle del Agua

Además de ampliar las zonas de juegos en el parque de la Presa, se instalarán vigas en la pérgola para que haya sombra. - Foto: S.F.L.

Los presupuestos del Ayuntamiento de Oña para el ejercicio de 2020 se aprueban por unanimidad y apuestan por la seguridad ciudadana. Se renovarán todos los parques infantiles de la localidad y se instalarán varias cámaras de vigilancia por distintas zonas para evitar el vandalismo y que se repitan los robos que últimamente se han cometido. Para el alcalde oniense, Arturo Pérez, «la seguridad de los ciudadanos es lo principal».
El Consistorio cuenta con 1.293.763 euros para el próximo año y en el apartado de gastos , ha consignado 300.000 para las inversiones reales, financiados con recursos afectados o procedentes de subvenciones.
El equipo de gobierno conoce el estado de deterioro que presentan todos las zonas de juegos infantiles de la villa. Columpios rotos, descascarillados y zonas desangeladas en las que no apetece pasar un rato con los más pequeños. Por ello y tras conocer el malestar de algunos padres y madres, se destinarán 5.000 euros para adecentarlos. En un principio se repararán todos los desperfectos y se sustituirán los que se encuentren en peores condiciones. Asimismo, el regidor declara que quieren «ampliar la zona de juegos» del parque de la Presa, ya que actualmente presentan un aspecto «muy pobre».
Tras muchos años ocupando el lugar del ‘tostadero oficial’ de la zona, la pérgola contará con sombra el próximo año, lo que costará unos 30.000 euros. Con ese dinero se instalarán tres vigas y 22 viguetas de madera laminada sobre un apoyo metálico, con idea de que, según gira el sol a lo largo del día, vayan apareciendo espacios sombríos en la plazuela.
Otra de las actuaciones contempladas para garantizar la tranquilidad de los vecinos consiste en la instalación de cámaras de vigilancia por distintos rincones de la villa. Se establecerán en los lugares más estratégicos y donde más actos vandálicos se han cometido en los últimos tiempos. «Habrá que pedir un permiso para la protección de datos pero, por ejemplo, las piscinas municipales necesitan una mayor custodia para que dejen de formar parte de uno de los blancos fáciles de los ladrones en época estival», afirma Pérez. De esta manera, se fortalecerá la seguridad en los espacios públicos. En un principio, el municipio pretende gastarse 5.000 euros en los dispositivos, pero todo dependerá del número que se coloquen.
La actuación que contempla la cantidad más elevada -118.069 euros- dentro del capítulo de inversiones corresponde a la mejora del acceso al casco histórico de vehículos y peatones. Se saneará el pavimento de la calle del Agua, la arteria principal de la localidad, se renovará la entrada al centro de la tercera edad y se regulará el tráfico y el estacionamiento de la plaza del Conde Sancho García. Las obras, que todavía no se han licitado, tendrán que terminarse antes de Semana Santa, época en la que el pueblo recibe una llegada masiva de turistas.
otras actuaciones. Se instalarán dos radares pedagógicos en las dos entradas de la villa con idea de concienciar a los conductores para que reduzcan la velocidad con la que atraviesan el pueblo. También se adecentará, en dos fases, la segunda entrada al pueblo de Tamayo hasta la iglesia de San Miguel.
Gracias a una subvención de la Junta, el Ayuntamiento intervendrá en la reparación del tejado del colegio San Salvador y del centro deportivo porque en ocasiones aparecen goteras.
En cuanto a la red de saneamiento, existen unos pequeños problemas con unos colectores de la calle Ronda. Tras un estudio realizado se requiere arreglar 90 metros de desagües y unirlos al general que va hasta la depuradora.