Los desahucios bajan en Aranda a los 32 al año

Adrián del Campo
-
La mayoría de lanzamientos se producen en negocios. - Foto: A. del Campo

Más de la mitad de los lanzamientos de la villa corresponden a alquileres. La capital ribereña es la ciudad de la provincia donde menos se han practicado, con 282 desde 2013. En Burgos han sido 2.305 y en Miranda, 331

Los desahucios practicados en Aranda han bajando en los últimos años. Tanto en 2018 como en 2017 el número total de lanzamientos practicados se quedó cerca de los 30, con 36 y 32 respectivamente. De esta forma la estadística de lanzamientos anuales se reduce a números que no se daban desde 2013, cuando fueron un total de 33. En los años que hay entre los citados, y siempre según los datos del Consejo General del Poder Judicial, los desahucios realizados en Aranda fueron muy superiores. En 2014 se contabilizaron 54, en 2015, 40, y en 2016, 87. La cifra más alta de los últimos seis años. De esta forma, desde 2013 en la capital de la Ribera se han vivido un total de 282 lanzamientos.

Los números arrojados por los dos últimos años de los que hay datos cerrados y publicados hacen pensar en una reducción de los desahucios en Aranda. También pueden suponer un descenso de las consecuencias de la crisis económica, que en hipotecas y arrendamientos repercuten más tarde tras acumular meses de impagos. En los bufetes de abogados de Aranda especializados en estos casos confirman esta tendencia. Sin embargo y a su vez, en Abogado Arroyo Esgueva advierten de un nuevo incremento en lo que va  de 2019, «no tan grande como los vividos durante los años de mayor recesión, pero sí es un aumento» en el número de lanzamientos en Aranda. «No sé si es la resaca de la crisis o el inicio de una nueva porque han vuelto a aumentar los desahucios», declara José Ramón Arroyo, titular del despacho de abogados.

Entre los afectados por los lanzamientos hay algunos perfiles que se repiten. En los bufetes arandinos declaran que la «mayoría de desahucios afectan a gente extranjera». También hay españoles y «los típicos que van a un piso, pagan el primer mes y luego dejan de pagar, para después irse a otro piso y finalmente marcharse de Aranda». Es la descripción de los llamados morosos profesionales. En cuanto a los okupas, los expertos en estos casos judiciales aclaran que «en Aranda no se puede hablar de un caso destacado y sí llegara a existir el fenómeno sería en casos aislados».

Entre los motivos que llevan a los impagos y finalmente a los desalojos estos dependen del tipo de inmueble adquirido. José Ramón Arroyo Esgueva apunta que la mayoría de lanzamientos se producen en negocios y estos se deben mayoritariamente «a un descenso en el volumen de ventas», aunque «muchos intentan aguantar hasta Sonorama para aprovechar el impulso que supone». Respecto a lanzamientos en viviendas, estos se dan porque «mucha gente firma el alquiler a sabiendas de que no va a poder pagarlo». Descartando así la pérdida del empleo como principal motivo.

Más de la mitad de los lanzamientos practicados en Aranda (el 57% de los 282 sumados desde 2013) son consecuencia de la Ley de Arrendamientos Urbanos, es decir, corresponden a casos de alquileres. En total han sido 161 los desahucios de este tipo. Mientras, los correspondientes a ejecuciones hipotecarias se reducen a los 106 en la capital de la Ribera y representan el 37,6% del total de lanzamientos realizados desde 2013. Los expertos consultados afirman que esto es lo habitual ya que las personas que firman una hipoteca tienen una mejor economía.

En comparación. Aranda es la ciudad de Burgos donde menos desahucios se han contabilizado en los últimos seis años. Mientras en la capital de la Ribera han sido 282, en Miranda han sido 331 y en la ciudad de Burgos, 2.305. Comparando los datos con el número de habitantes, Aranda también es la ciudad con menos porcentaje de lanzamientos por ciudadano, con un 0,86% frente al 0,93% de Miranda y el 1,31% de Burgos.

Los otros dos grandes núcleos urbanos de la provincia han tenido una evolución diferente a la de Aranda, mientras en Miranda ha sido inestable, con una media de unos 50 desahucios al año, en Burgos mantienen datos altos, con 370 lanzamientos en 2018. En cuanto a la naturaleza de estos, en la capital una gran mayoría (el 71%) se dan en alquileres mientras en Miranda estos se quedan en un 58%.