Franco sale del Valle 44 años después

EFE
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El Gobierno exhuma los restos del dictador en una acto sobrio y sin honores de Estado. La familia del caudillo porta el ataúd a hombros entre críticas al «circo mediático» del Ejecutivo. Decenas de nostálgicos reciben en el cementerio de El Pardo

Franco sale del Valle 44 años después - Foto: POOL

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El Gobierno exhuma a Franco después de 44 años

Sin honores militares y en una ceremonia sobria pero llena de simbolismo, los restos de Francisco Franco salieron ayer del Valle de los Caídos, el monumento de la dictadura en el que fueron enterrados hace 44 años, para ir al cementerio de El Pardo-Mingorrubio, y descansar junto a su esposa, Carmen Polo.
La exhumación del mausoleo, edificado por presos del franquismo y en el que están enterrados más de 30.000 víctimas de la Guerra Civil de ambos bandos, era un objetivo que se marcó el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, nada más llegar al Palacio de la Moncloa.
Tras más de un año de trámites administrativos, de obligadas reformas legislativas en el Parlamento y de una dura batalla con la familia en los tribunales, Franco reposa ya en un panteón discreto y sin acceso al público, propiedad de Patrimonio del Estado. 
El dispositivo diseñado por el Ministerio de la Presidencia y en el que también se vieron involucrados Patrimonio Nacional, Policía, Guardia Civil y Fuerzas Armadas, se activó a primera hora de la mañana en la basílica de Cuelgamuros. Una veintena de familiares del dictador, entre nietos y bisnietos, como la actual duquesa de Franco, Carmen Martínez-Bordiú, y su hijo Luis Alfonso de Borbón, asistieron a la extracción del féretro, protegido desde 1975 bajo una losa de mármol de 1.500 kilos.
Sin cámaras de televisión ni teléfonos móviles, requisados a la entrada de la basílica, la apertura de la fosa se llevó a cabo con los operarios imprescindibles y en presencia de dos nietos, Cristóbal y Merry, un forense y la ministra de Justicia, Dolores Delgado, que levantó acta como Notaria Mayor del Reino. El Gobierno accedió a que el ataúd fuera portado hasta el exterior por sus familiares pero no a que fuera cubierto por una bandera preconstitucional como pretendía su nieto Francis Franco.
Sobre el deteriorado féretro original de madera y zinc, la familia colocó un pendón con el escudo que empleaba el caudillo como Jefe del Estado, así como una corona de flores con la enseña nacional y la leyenda «Tu familia». Por deseo de los Franco, el prior del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, quien se opuso en todo momento a su traslado, rezó un responso y bendijo los restos en el momento en que se introducían en el coche fúnebre.
Allí, en la explanada de Cuelgamuros donde se enterró al dictador el 23 noviembre de 1975, totalmente blindada por las Fuerzas de Seguridad, se volvió a escuchar 44 años después un solitario «Viva España, viva Franco», secundado por los familiares. Acto seguido, y tal y como estaba previsto si el tiempo lo permitía, el transporte del féretro hasta Mingorrubio se realizó en un helicóptero militar Superpuma, de los empleados para el transporte de personalidades.

Recibimiento 

En Mingorrubio, cerca del Palacio de El Pardo, se congregaron desde primera hora de la mañana nostálgicos del franquismo, entre ellos el exteniente coronel Antonio Tejero, condenado por el 23-F, y que fue aclamado a su llegada. No se produjeron incidentes de importancia, aunque sí muchos vivas a Franco, cánticos del Cara al Sol, brazos en alto y exhibición de banderas franquistas.
Tal y como ha sucedido en el Valle de los Caídos, la ceremonia de inhumación, oficiada por uno de los hijos de Tejero, se celebró sin prensa, en la intimidad familiar y esta vez sí, con el féretro cubierto con la enseña preconstitucional con la que fue enterrado en 1975.
La familia no dudó en tachar el traslado de un «impúdico circo mediático» con el que, a su juicio, el Gobierno solo ha buscado «propaganda y rédito electoral».
Un estremo que el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez, negó, afirmando que se comprometió a hacerlo en cuanto pudiera «y este es el momento, ni un día antes ni un día después». 
El líder del PSOE también apuntó, en una declaración institucional, que a partir de este momento es necesario trabajar en la identificación de los miles de enterrados que quedan en el Valle de los Caídos, «una infamia que más pronto que tarde deberá ser reparada».