Las ventas del sector de las flores se desploman un 70%

R.P.B.
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La crisis sanitaria amenaza a estos empresarios que, en plena 'temporada alta' para ellos, han tenido que reinventarse con internet para poder seguir ofreciendo un servicio a sus clientes

David Ruiz, de Cultura de Flor, en una imagen de archivo. - Foto: Patricia

La maldita crisis sanitaria sorprendió al sector de la floricultura en el arranque de su ‘temporada alta’, que siempre llega de la mano de la primavera. Este hachazo, tan invisible como homicida, ha hecho que las ventas en las floristerías y los viveros se hayan desplomado en torno a un 70 por ciento. «Ha sido un frenazo de mano en seco. Muy duro para nosotros», explica José Manuel González, de Floristería Castilla. Un frenazo que en su caso les hizo tomar decisiones tan rápidas como drásticas para poder poner a salvo el negocio: ajustes en plantilla y puesta en marcha de recursos online en tiempo récord para poder seguir ofreciendo un buen servicio pese al brutal bajón en la demanda. La rápida reacción ha permitido a muchas empresas sobrevivir y afrontar el incierto futuro con unas mínimas garantías.

Para David Ruiz, de Cultura de Flor, este fin del mundo ha supuesto un verdadero desastre. Su empresa se dedica especialmente a los eventos -bodas, comuniones- y los aplazamientos primero, y las suspensiones sine die, después les han hecho un daño casi irreparable. «Ha sido una bomba, el mazazo del siglo. Para nosotros era el comienzo de la temporada, en la que nos jugamos el año: bodas, comuniones, eventos, la Fiesta de los Flores... Ha sucedido todo en nuestro momento álgido, cuando empezábamos en serio. Si esto dura toda la temporada, se llevará tranquilamente el 70 por ciento», subraya.Para Ruiz, a diferencia de otros sectores, en los que en cada temporada hay otros productos, en el sector de las flores eso no sucede. Esto ha pasado en el mejor momento y casi en único para ellos. «Ahora es cuando más flor se produce. Está todo programado para ello. Pero con esta situación se está recogiendo la flor para tirarla. Es terrible. Un escarnio», apostilla. Con todo, en el caso de su empresa se vieron obligados a montar a toda velocidad un soporte en internet para poder seguir vendiendo «e intentar, simplemente, sobrevivir a través de un pequeño canal online».

José Manuel González asegura que han podido mantener el estocaje que tienen en un momento en el que los viveros o centros de jardinería (como el que tiene Castilla, porque no todas las floristerías tienen) están con toda la producción preparada para que los consumidores de jardinería adquieran productos. «Lo que se ha perdido no es el producto de los centros de jardinería, sino la posibilidad de venderlo porque era ahora el momento. Esa es la verdadera pena. Me consta que en otros lugares de España han tenido que tirar mucho producto».

Floristería Castilla y Pindstrup donaron hace unos días 30.000 claveles al HUBU. Floristería Castilla y Pindstrup donaron hace unos días 30.000 claveles al HUBU. - Foto: Alberto Rodrigo

El propietario de Floristería Castilla asegura que al margen de los primeros días de confinamiento, ellos no han parado, si bien a un ritmo infinitamente menor. El hecho de que, además, no se celebren funerales de la forma habitual ha hecho que esa parte del negocio se haya visto especialmente afectada. «En este sentido se ha perdido más del 80 por ciento. Como se interrumpió el protocolo del velo se dejó de enviar flores, lógicamente». Aunque sus cinco tiendas no están cerradas (defiende González que es como mejor se funciona, porque esta es una ciudad muy tradicional en este sentido) «damos servicio por teléfono, página web y redes sociales y eso nos ha permitido mantener unos mínimos».