Termómetros, mamparas y colas en el exterior

H.J.
-

Así prepara la Administración su reapertura para proteger a ciudadanos y trabajadores

Termómetros, mamparas y colas en el exterior - Foto: Patricia González

GALERÍA

Termómetros y mamparas

En el glosario de términos y expresiones tristemente popularizado durante la pandemia se ha colado la «nueva normalidad». Es el futuro inmediato que nos espera, uno en el que serán normales cosas que antes, en la ‘vieja’ sociedad, nos habrían parecido hasta ridículas. Y a las administraciones, como una de las principales fuentes de contacto entre el Estado y sus ciudadanos, también les afectará.
El Ayuntamiento de Burgos, la Diputación Provincial, la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno preparan a distinta escala y con diferentes grados de avance medidas de prevención frente a los contagios que no solo atañen a las personas que accedan a sus edificios desde la calle sino que también cambiarán las relaciones entre sus propios trabajadores. No saben exactamente cuándo podrán sacarlas toda su utilidad, pues mientras no se levante el confinamiento siguen bajo mínimos y sin atención presencial, pero todas tienen claro que deben estar preparadas con la suficiente antelación. Bastante hemos sufrido ya por la imposibilidad o incapacidad de adelantarnos a la COVID-19.
En el Consistorio capitalino hace días que comenzaron la instalación de mamparas en la planta baja, allí donde se encuentran la Oficina del Contribuyente, el registro y el padrón municipal. Se trata, según explica la concejala de Personal, Blanca Carpintero, de pantallas de vidrio cuyo material ha sido escogido así por ser más resistente, tener mejor visibilidad y más facilidades de limpieza que el metacrilato.
«Hemos empezado por la zona que previsiblemente reabriremos antes al público, donde solía haber un mayor número de ciudadanos. Allí estamos colocando unas mamparas que permitirán la separación entre quienes vengan a realizar los trámites presenciales cuando se pueda y también compartimentar los puestos de trabajo».
Los servicios de prevención municipales tienen prevista también la colocación de vidrios en las planta superiores «en aquellos puestos donde pueda haber situaciones de excesiva cercanía», explica Carpintero. Para todos los que se consideren que ahora mismo están demasiado pegados «se generará distancia», pero cuando sea físicamente imposible se procederá a la separación. Para ello llevarán a cabo «un estudio de ubicación de los trabajadores».

 

Más información en la edición impresa de Diario de Burgos