Cruz Roja estudia si el confinamiento cambia las adicciones

ANGÉLICA GONZÁLEZ
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Su Centro de Atención de Drogodependientes ha flexibilizado la entrega de metadona, suspendido el control de tóxicos e impulsado las consultas telefónicas. «Tenemos que controlar que no aumente el consumo de alcohol», señalan

Cruz Roja estudia si el confinamiento cambia las adicciones - Foto: Luis López Araico

Si el confinamiento derivado del estado de alarma, que dura ya casi  mes y medio, está siendo complicado en general para todo el mundo, sin duda quienes estaban en el proceso de superar una adicción lo están teniendo más difícil. En el Centro de Atención de Drogodependientes (CAD) de Cruz Roja lo saben bien y por eso han implementado una serie de medidas para seguir prestando la misma atención pero evitando al máximo la presencia de usuarios en las instalaciones y poniendo en marcha todas las precauciones higiénicas que eviten los contagios. Así, se han repartido el trabajo en dos turnos, los profesionales (médico, de Enfermería, de Psicología y de Trabajo Social) cuentan con todas las medidas de protección, y la dispensación de metadona, programa en el que están alrededor de 150 de las 500 personas a las prestan servicio, se ha flexibilizado.
Su coordinador, Carlos Domingo de la Torres, explica que se trata de pacientes que necesitan su medicación a diario y que, por tanto, tienen que seguir acudiendo al centro, al igual que aquellos que estén pasando por un momento muy crítico: «Lo que hemos hecho ha sido flexibilizar las tomas en casa y permitir que se lleven metadona para una semana o para dos con un seguimiento telefónico muy exhaustivo y cuando vienen aquí tienen a disposición gel hidroalcohólico y a quienes tienen patologías crónicas les facilitamos mascarillas. Para las personas que viven solas y que han tenido síntomas de COVID-19 o han estado en cuarentena, que han sido unos casos puntuales, les hemos hecho llegar su medicación con los vehículos de Cruz Roja». Otra de las medidas que se ha incorporado en estos días ha sido la suspensión de la monitorización de tóxicos en orina: «Es más prioritario que la gente no salga de su casa que realizarse un test para ver si ha consumido o no y los hemos suspendido incluso en pacientes judiciales».
En estos días la oferta de droga está siendo menor. «Hay menos camellos y tienen más dificultades para realizar sus actividades por lo que hay menos drogas en el mercado. Es cierto que los pacientes se drogan menos pero estamos investigando si hay un patrón en el cambio de consumo porque es muy probable que ante la falta de la droga que usan habitualmente pueden utilizar otra y es muy probable que sea el alcohol, que es muy accesible. Tenemos que controlar que no cambien la sustancia y se conviertan también en alcohólicos».

 

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