Ilusión e insistencia como receta

Ó.C.
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El chef Rubén Osorio aspira a ganar de nuevo el premio de Cocinero del Año. En 2016 fue finalista y en 2018 quedó en tercera posición

Osorio se enfrentará a la prueba de semifinales el jueves 21 de noviembre en Valladolid. - Foto: Ruth Laguna

No es la primera vez que está en esta situación, pero aún así, los nervios han vuelto a aparecer para Rubén Osorio quien vuelve a ser uno de los aspirantes para ganar el concurso de Cocinero del Año. El chef mirandés es uno de los participantes que se han colado entre los semifinalistas de esta octava edición de este certamen, que especial para este profesional de los fogones que soñaba con participar en él cuando todavía era estudiante.
Esto a pesar de su juventud ya lo ha logrado, pero ahora el sueño que tiene entre manos se centra en ganarlo y para ello la receta tiene que tener innovación sin olvidar el objetivo principal que no es otro que el de conquistar al jurado por el paladar. La prueba para acceder a la gran final se celebrará mañana jueves, 21 de noviembre, en el recinto ferial de Valladolid, dentro del marco de Intur 2019. En esta jornada también se realizará el examen para Camarero del Año, puesto que ambos certámenes se celebran de manera conjunta.
En lo que respecta a la cocina, los ocho semifinalistas entre los que está Osorio tendrán que elaborar un menú de tres platos. El mirandés estará acompañado de un cocinero con sede en Valladolid, uno en Madrid, Toledo, Albacete y tres de Guadalajara. Estar dentro de esta lista «es lo difícil», opina el aspirante que actualmente trabaja en La Casona. Para explicar esta dificultad recuerda que hay que sobrevivir a la gran criba, ya que «en inicio se presentan cientos o miles de personas y la prueba se basa en mandar tres recetas y de todo ese montón de propuestas solo eligen ocho» resume.
Entre ellas se colaron las tres propuestas que envío Osorio, quien resalta que uno de los requisitos que hay que cumplir es el de ceñirse al presupuesto. Una limitación que se establece por parte de la organización del concurso, y que hace que entre los tres platos no se puedan superar los veinte euros. Con este dinero hay que «hacer todo el menú, con un primero, segundo y el postre», remarca el aspirante.
Hasta aquí es lo que puede contar porque los platos no pueden hacerse públicos, ni en lo que se refiere a los ingredientes ni a las técnicas que usará. «Se puede hablar del concurso, pero de los platos no porque pueden interferir en el jurado», aclara Osorio, que espera con ilusión el momento en el que se ponga delante de los fogones para conseguir bordar las tres creaciones con las que concursa.
Con ellas el mirandés optará por tercera vez al título, en una prueba a la que la «tengo mucho cariño», tras ser finalista en 2016 y tercer clasificado en 2018. De esta manera y con el dicho de a la tercera va la vencida, Osorio bromea con la posibilidad de «mejorar un poco» su última actuación.
En las anteriores ha coincidido con alguno de los rivales que también participarán en estas semifinales. «Con dos de ellos incluso he coincidido en una final y en este concurso aunque sea gente que no conozcas las recetas seleccionados son top y el nivel es alto siempre», defiende el mirandés. En cualquier caso, asume que este tipo de eventos suponen un respaldo para su labor en la cocina «y más ahora que mi intención es abrir mi propio restaurante». Un proyecto que «de momento es una idea», confiesa.

Los interesados en acudir como público a la semifinal del jueves pueden inscribirse en la web del concurso o en el teléfono 93 487 62 00.