Aranda multiplica por doce el uso de coches eléctricos

B.A.
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Aranda multiplica por doce el uso de coches eléctricos

En 2015 solo había 6 vehículos registrados en el Ayuntamiento con estas características y en la actualidad la cifra asciende a los 75

Una mayor conciencia ecológica y el ahorro económico que supone sustituir la electricidad por combustible (a pesar de ser más caros a la hora de adquirirlos) son las razones más habituales que llevan a las personas a decantarse por la compra de un vehículo eléctrico o híbrido en los últimos tiempos. También en Aranda, donde la adquisición de estos vehículos más respetuosos con el medio ambiente se ha multiplicado por doce en los últimos cuatro años. Si en 2015 en el Ayuntamiento había registrados seis coches con estas características, a día de hoy el número asciende a los 75, lo que supone un incremento del 1.150% durante este periodo.
También en porcentajes, se puede afirmar que en el 2015 el 0,02% del total de los coches registrados en el Ayuntamiento de Aranda (22.337) eran eléctricos o híbridos, frente al 0,3% del total en la actualidad (23.759). El mayor aumento en la compra de este tipo de vehículos se ha experimentado durante los últimos meses, ya que a finales del 2017 había 22 y en la actualidad 75, lo que supone un incremento de 53 en algo menos de un año. 
Respecto a los años anteriores, del 2015 al 2016 se aumentó en 6, llegando a los once; y del 2016 al 2017 se amplió en 11, para cerrar ese año en 22. Víctor Manuel Gil y Óscar García son dos de los arandinos que han decidido adquirir recientemente este tipo de vehículos. El primero de ellos se decantó por el modelo E-NV 200 de Nissan, un vehículo de carácter más industrial con el que acude diariamente a los avisos que requiere su trabajo al frente de la empresa Telecom Instalaciones.
«La tenemos funcionando las ocho horas de trabajo. De los vehículos que he tenido éste es el mejor, no necesita nada de mantenimiento, solo cambiar las ruedas», explica Víctor Manuel Gil, que dice que si le tiene que poner un pero, se lo hace a la autonomía. «La compré hace ya tres años, ahora las hacen con un mayor recorrido. Si no salgo de Aranda, me sobra, pero si tenemos que ir a pueblos y hacer muchos kilómetros, tenemos que llevar otro de gasoil», explica el profesional, que destaca la conducción suave y agradable de este vehículo y que puntualiza que su recarga apenas le supone coste. «Tengo una planta de energía solar en casa, prácticamente no consumo electricidad, prácticamente me auto abastezco, por lo que todo en su conjunto supone un gran ahorro», explica.
La experiencia de Óscar García con un vehículo eléctrico es más reciente, ya que compró en mayo un BMW i3. «Antes teníamos un gasto semanal de entre 45 y 50 euros en combustible. Ahora con una o dos cargas de la batería a la semana nos vale, lo que supone un gasto de entre 1 y 2,5 euros, por lo que la diferencia es notable», comenta Óscar, que recuerda que el desembolso es mucho mayor en la compra de un vehículo eléctrico que en uno de combustión, pero que se «amortizará con el uso continuo del vehículo».
Aunque a diario lo utilizan para recorrer distancias más cortas dentro de Aranda, como ir al trabajo, también lo disfrutan para hacer viajes más largos porque saben donde hay puntos en los que pueden recargar su coche. «Usamos el coche normalmente para ir a Burgos o a Valladolid. En la primera ciudad lo cargamos en el parking del Museo de la Evolución Humana o en el de la Plaza Mayor, y en Valladolid hay puntos de recarga a lo largo de la ciudad», explica.
BONIFICACIÓN. Según recoge la Ordenanza Fiscal Reguladora del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica del Ayuntamiento de Aranda, los vehículos eléctricos o híbridos disponen de una bonificación del 75% en la cuota de este impuesto durante los cuatro primeros años contados desde su matriculación. Una vez que se cumplen estos, la bonificación desaparece y tienen que abonar el 100%. En Burgos, por ejemplo, los vehículos eléctricos gozan del 75% de bonificación siempre, mientras los híbridos lo hacen del 65% durante los primeros cuatro años. Miranda coincide con Burgos en el 75% de bonificación para los eléctricos sin límite de años, mientras que la bonificación para híbridos es del 50% y para los vehículos impulsados mediante energía su ordenanza lo sitúa en el 60%.