CGT quema el último cartucho con una demanda por conflicto colectivo

S. Rioseras / Aranda
-

El sindicato ferroviario inicia un proceso judicial contra Adif con el fin de paralizar el proceso de movilidad geográfica de los últimos cinco empleados de la Estación de Aranda de Duero

Los primeros raíles. Las obras del ramal ferroviario que unirán las empresas del polígono industrial Prado Marina con la Estación Montecillo continúan avanzando. - Foto: DB

El sindicato Único de Trabajadores de Burgos de la Confederación General del Trabajo (CGT) ha interpuesto una demanda por conflicto colectivo tras la decisión del Administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif) de iniciar un proceso de movilidad geográfica que afectará a los últimos cinco empleados de la Estación Montecillo de Aranda de Duero desde el 1 de septiembre. Fecha en la que no solo desaparecerán los trabajadores, sino todas las opciones de recuperar el Tren Directo que une las capitales madrileña y burgalesa a su paso por la villa ribereña.

La demanda, que solicita como medida cautelar paralizar el proceso, es el último cartucho que les queda por quemar a los sindicatos, como reconoció el delegado de CGT Joaquín García: «No sabemos si prosperará, pero teníamos que hacerlo», sostiene. «Por los trabajadores y por el futuro de esta línea», añadió.

Motivo por el que, además de solicitar al Juzgado de lo Social que obligue a Adif a dar marcha atrás, también aluden al reiterado incumplimiento de las obligaciones que debería haber asumido el Administrador a lo largo de los últimos años. «Así se recoge en la Ley del Sector Ferroviario», apuntó. Entre dichas omisiones, incluyen el bloqueo y la falta de reparación del túnel de Somosierra.

Del mismo modo, en el escrito también se afea la actitud adoptada por el ministerio de Fomento que ha «ocultado a la representación sindical -y al resto de la sociedad- el resultado del estudio de viabilidad que encargó a Ineco». Análisis que finalizó en el mes de marzo y que los sindicatos consideran «esencial» para determinar la continuidad de los empleados.

Además, denuncian la violación de una orden emitida por el propio departamento de Fomento este mismo año que aprueba el catálogo de líneas y tramos de la red ferroviaria de interés general. En ella se alude al tramo Madrid-Burgos como un «conjunto que garantiza un sistema común de transporte».

Todo ello, sin dejar de lado el conflicto que genera el proceso de movilidad geográfica frente a la construcción del ramal de Prado Marina al «dificultar las perspectivas de circulación y servicios».

Los primeros raíles

Las obras del ramal ferroviario que unirán las empresas del polígono industrial Prado Marina con la Estación Montecillo continúan avanzando. Ya han comenzado a instalarse los primeros raíles de esos tres kilómetros de vía que permitirán la entrada y salida de mercancías para complementar el tráfico por carretera. La finalización sigue prevista para el próximo mes de septiembre.