Un pregón para la historia

Ó.C.
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Como novedad, el pregón fue nocturno, lo que permitió al terminar su lectura disfrutar de una sesión de fuegos artificiales. - Foto: Truchuelo

Cinco expresidentes más el actual abren las fiestas con un discurso emotivo que repasa los cien años de la Cofradía

Era un pregón especial y se notó. Una plaza de España llena escuchó a cada uno de los cinco expresidentes de la Cofradía, que intervinieron junto al actual, Álvaro de Gracia. Su discurso derrochó espíritu sanjuanero en unas fiestas de San Juan del Monte 2019 que están hechas para ser recordadas, por ser las del centenario. La historia partió de 22 amigos que reunieron 92 pesetas y ahora la Cofradía llega casi 11.000 socios «con decenas de miles de euros de presupuesto», recordó De Gracia.

Entre los seis hicieron un recorrido, con muchos guiños emotivos, recordando a los que ya no están como Cherry, Chincheta o Jaime Ruiz Bilbao. El primero en intervenir fue Benito Pobes, que con sus tradicionales ripios inició el pregón, sin olvidarse del reciente fallecido «nuestro alcalde Anuncibay». De esta manera, dio el testigo a Luis Tricio que repasó los primeros pasos de vida de la Cofradía, que surgió tras unos años de expansión en la ciudad «lo que relegó la celebración casi al olvido». Pero gracias a aquellos 22 amigos y al dinero que tenían en sus bolsillos, la fiesta resurgió «para quedarse», concluyó.

La tercera fue la única mujer: Susana Sadornil. Su intervención se centró en las cuadrillas sin las que «no pueden entenderse las fiestas». Pero también hubo palabras hacia las primeras mujeres que rompieron el muro machista. Nombró a las cuadrillas de La Alegría y Las Rebeldes «auténticas protagonistas en esa hazaña de romper incomprensibles barreras», recordó.

Vitín Aguirrebeña habló de la explosión de las fiestas, del desarrollo que tuvieron desde los años 20 del siglo pasado hasta ahora. En su discurso, fue explicando como se implantaron  actos que hoy están llenos de tradición, como el desfile que llegó en 1953 o el primer Bombazo en 1977. El último de los expresidentes en hablar fue José Ramón Urbina que se centró en el paraje sanjuanero. Una zona natural  que es «el pulmón de Miranda y el corazón de los sanjuaneros» por lo que pidió mantenerlo limpio.

El pregón lo despidió el actual presidente que hizo un recorrido imaginario por el paraje en el que se encontraba con algunos de los personajes que han hecho posibles estos cien años de historia. Por eso, remarcó que «si estamos donde estamos es gracias al trabajo de los que nos han precedido» y deseó que «los cien años de la Cofradía sean solo el principio».

Así terminó, pero antes se colocaron los pañuelos a los sanjuaneros y los leones del puente, sin olvidar la imposición en el ayuntamiento. También se homenajeó a figuras como Mijaralengua y Costan y al grupo carrocero trotamundos, que hizo la réplica de la carroza del Tren Cohete.