Cáritas desprecinta los 77 contenedores de recogida de ropa

B.D.
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La entidad, a través del proyecto Arrropa, cuenta con 29 trabajadores y 80 voluntarios. En 2019 gestionó unos 600.000 euros de presupuesto

Cáritas cuenta con 77 contenedores para depositar ropa de segunda mano en la provincia. - Foto: Alberto Rodrigo

La situación de confinamiento, a la que se une el cambio de temporada, ha servido para que en muchos hogares se hayan aprovechado estas semanas para hacer limpieza de armarios y retirar la ropa que no va a tener uso. Prendas que, sin embargo, no pudieron ser depositadas en los contenedores de Cáritas  porque tuvieron que ser sellados por razones de seguridad tras decretarse el estado de alarma.
Sin embargo, la entidad social ha procedido ya al desprecintado de estos contenedores, de modo que prácticamente la totalidad de los 77 depósitos que tiene repartidos por la provincia están ya abiertos. Tal y como explica Fernando García Cadiñanos, delegado diocesano de Cáritas, en los meses de abril y mayo siempre se registra «un momento de pico» al coincidir con la etapa en la que muchas familias retiran las prendas de invierno, algo que este año será aún más acusado porque en la mayoría de los hogares burgaleses se ha aprovechado el ‘encierro’ para realizar una limpieza aún mayor. «Hemos recibido muchas llamadas interesándose por la reapertura de los contenedores, de ahí que esperamos un aumento sustancial», añade.
Cáritas cuenta con 37 contenedores en Burgos, 15 en Aranda, 15 en Miranda y otros 10 más repartidos por diferentes municipios de la provincia. 
Tras la crisis sanitaria, la entidad ha puesto en marcha un protocolo con medidas de seguridad de cara a las labores de recogida y clasificación de la ropa. Las bolsas con las prendas que se depositen en los contenedores se llevarán a la nave de Cáritas, donde se hará un primer triaje y un proceso de desinfección. La ropa que sea apta para su reciclaje se llevará a las dos tiendas de Arrropa, establecimientos que previsiblemente abrirán sus puertas a partir del 25 de mayo, una vez que haya un cambio de fase en la desescalada.
La plantilla que emplea la entidad en el proyecto Arropa está integrada por 29 trabajadores, de los que 25 están en situación de ERTE y cuatro siguen trabajando. Además, Cáritas cuenta con unos 80 voluntarios que realizan labores de apoyo en este programa. La incorporación, tanto de los empleados como de los voluntarios, será paulatina, si bien en el último caso, al tratarse de personas de edad, se extremarán las medidas de protección para evitar riesgos.
Según los datos facilitados por García Cadiñanos, el año pasado Arrropa gestionó 600.000 euros de presupuesto. Los ingresos procedieron de las subvenciones para economía social y por la venta de prendas. Los burgaleses depositaron en los contenedores de la entidad más de 740 toneladas de ropa, de las que una parte se destinó a las tiendas del proyecto para su reutilización social, otra cantidad se envió a los talleres mecánicos para tareas de limpieza y el resto se gestionó con las empresas textiles.