El ladrón de la radler

S.F.L.
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Asaltan un bar en Oña la noche del lunes, destrozan el mobiliario y se llevan 200 euros

El ladrón de la radler

Las suaves temperaturas de los últimos días incitan a volver a disfrutar del aire libre y como no, de ocupar las terrazas de los bares. ¿Quién puede resistirse a disfrutar de una cerveza fresca acompañado de la familia, amigos o de la propia soledad de uno mismo? Ni siquiera el autor o autores del robo llevado a cabo la madrugada de ayer en el bar La Abadía de Oña.
El sujeto, que accedió al local por la puerta trasera, rebuscó el botín por todos los rincones posibles, dejándolos desarmados tras su paso. El armario donde el propietario guarda la vajilla, la caja registradora y el mueble que la sujeta o algunas baldas de la cocina no resistieron a las ansias de desvalijar que arrastraba el caco.
Cuando el dueño abrió el negocio se encontró la escena. «Ha rebuscado en todos los cajones, lo ha desmantelado todo e incluso desparramado aceite por la cocina», declara el damnificado, que añade que según entro en el bar le llamó la atención una cerveza «radler» que había en la barra. El local llevaba varios días sin abrirse porque el propietario había salido de vacaciones y a su vuelta, enfermó. El lunes por la tarde acudió con un amigo a acondicionarlo porque lo abriría hoy. «Cuando me fui no dejé nada sobre la barra», manifiesta.
Todo apunta a que el delincuente se tomó su tiempo para llevar a cabo el hurto -del que tan solo pudo hacerse con unos 200 euros en monedas de dos y con cervezas y alguna botella de licor- y que para rematar la faena se tomó una cerveza. El hostelero afirma a este periódico que el ladrón tuvo que saltarse la tapia que rodea la terraza exterior del bar y pegar unas «buenas patadas» para conseguir abrir la puerta. Su gozo en un pozo. Eso sí, se tuvo que quedar «bien a gusto» por cómo dejó el bar.
Al parecer, otro hurto se cometió la misma noche, esta vez en una vivienda en la pequeña localidad de Aguas Cándidas. Puede que la persona implicada corresponde a la misma que robó en Oña, ya que en la propiedad aparecieron botellines de cerveza vacíos.
El pasado fin de semana se desarticuló un grupo de ladrones en Teruel vinculados, entre otros, con el robo de las piscinas onienses.