Ratificada la indemnización al exgerente de la Fundación

B.G.R.
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El Tribunal Supremo rechaza el recurso de la UBU contra la sentencia del TSJ que declaró su despido como "improcedente" y estableció una compensación económica de 132.000 euros

Luis Javier Fierro estuvo en el cargo durante 16 años. - Foto: Alberto Rodrigo

La justicia ha dado la razón por tercera vez y de manera definitiva al que fuera gerente de la Fundación General de la Universidad de Burgos, Luis Javier Fierro, en el contencioso que ha mantenido con la institución tras su cese en marzo del año pasado después de 16 años en el cargo. En este caso y en última instancia, ha sido el Tribunal Supremo el que se ha pronunciado confirmando las sentencias previas que consideraban su despido como «improcedente» y que elevaron la indemnización inicial de 18.700 a 132.000 euros al estimar que su relación contractual era laboral común y no de alta dirección.

El auto de la Sala de lo Social del Alto Tribunal inadmite el recurso interpuesto por la Fundación de la UBU contra el fallo del TSJ de noviembre de 2018, que a su vez ratificaba el pronunciamiento inicial del Juzgado de lo Social, que contemplaba la opción de dicha compensación económica o la readmisión. Además, no admite reclamación alguna e impone unas costas de 300 euros a la parte recurrente, que se suman a los 800 anteriores y a la pérdida de un depósito de 600.

El escrito recoge que el exgerente «siempre ha actuado con dependencia y/o por delegación del presidente de la Fundación», que es el rector, Manuel Pérez Mateos. Además, añade que los «poderes y facultades que ha tenido no derivan directamente» de los estatutos de la entidad, «sin que haya tenido capacidad para obligar de forma unilateral a la misma en las decisiones que pudieran afectar a sus fines y objetivos». Por todo ello, concluye que «no estamos ante un contrato de alta dirección, sino ante una relación laboral común».

El Supremo tampoco respalda el argumento de la Universidad para admitir su recurso de casación, cuyo fin es la unificación de doctrina, apoyándose en una sentencia que en sentido contrario se había dictado en Galicia. Es decir, que la relación entre las partes era de alta dirección y el cese del demandante fue considerado como desestimiento y no despido. «No cabe apreciar contradicción entre las resoluciones judiciales objeto de comparación y sí, en cambio, una diferente solución jurídica a supuestos de hecho distintos», señala, insistiendo en que en el caso objeto de contraste el directivo sí tenía esa capacidad de actuar de forma unilateral en la entidad.

El Alto Tribunal declara la «firmeza» de la sentencia del TSJ recurrida por la Fundación, por lo que esta tendrá que abonar a Fierro los 132.000 euros de indemnización, descontando los 18.700 euros que le dio inicialmente y que correspondían a 7 días por año al estimarse su contrato de alta dirección.