Con voluntad de ayudar a ancianos o enfermos

ICAL
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El Plan Cruz Roja Responde frente al COVID-19 pone a disposición de quienes más lo necesitan un equipo técnico y de voluntarios para llevar la comida o las medicinas a ancianos o enfermos

Los voluntarios comprueban las direcciones a las que tienen que ir. - Foto: Luis López Araico

Las ONGs cuentan con una amplia experiencia en la atención a personas con dificultades en todos los ámbitos sociales, de ahí que en la actual situación de alerta sanitaria se hayan convertido en una pieza fundamental. Cruz Roja es una de ellas y su equipo técnico y de voluntarios responden en esta crisis sanitaria y se sitúan en primera línea para echar una mano en todo lo que haga falta. 

Por ello, han puesto en marcha el Plan Cruz Roja Responde para estar más cerca de los más vulnerables y de la población en general, en coordinación con las diferentes administraciones. A través de una línea telefónica, que no ha dejado de sonar desde que se iniciara la pandemia, canalizan todas y cada una de las necesidades.

Las personas que necesitan ayuda hacen una llamada, exponen sus demandas y los voluntarios inmediatamente se ponen en marcha. Fundamentalmente, están llevando medicamentos y comida a personas que por su situación personal no pueden moverse de sus domicilios. "Hay personas que pueden permitírselo económicamente y otras que no. Vamos a sus casas, recogemos la tarjeta sanitaria en el caso de los medicamentos y el dinero, luego los compramos en la farmacia y se los llevamos. En el caso de la comida el procedimiento es el mismo: recogemos la lista y el dinero, vamos al supermercado, compramos y se lo llevamos", explica Sandra Tapia una de las voluntarias.

A las personas más vulnerables les llevan la comida que gestiona el Banco de Alimentos. A las personas más vulnerables les llevan la comida que gestiona el Banco de Alimentos. - Foto: Luis López Araico

En el caso de personas que no tienen dinero para comprar la comida se les lleva todo lo que necesitan a través del Banco de Alimentos, al igual que esta ONG hace durante todo el año.

Se trata de prestar ayuda a personas mayores que no deben salir de casa por ser población de riesgo y también a enfermos de coronavirus que están aislados en sus casas. Hay una decena de voluntarios realizando estas tareas. Si los domicilios de las personas que necesitan la ayuda están cerca y los víveres que tienen que llevar no pesan mucho se desplazan andando pero si no es así van en vehículos de la organización no gubernamental. 

Hace tres semanas que se empezó a prestar este servicio, dado que ha requerido de una importante organización para que todo funcione y no se ponga en riesgo la salud de los voluntarios. Cada mañana suelen atender una media de cinco domicilios, dado que los trámites que deben realizar llevan su tiempo. Por ejemplo, desplazarse a los centros de salud para recoger las recetas o a los supermercados en el caso de la comida. "A veces también nos mandan tirarles la basura, dado que no pueden salir de sus casas al contenedor", señaló.

Hacen la compra y la llevan a las casas de las personas que no pueden salir.Hacen la compra y la llevan a las casas de las personas que no pueden salir. - Foto: Alberto Rodrigo

Esta voluntaria asegura que en ningún momento tienen contacto con las personas que atienden para minimizar cualquier riesgo, tanto para ellos como para estos usuarios. Van con un chaleco de Cruz Roja, mascarilla y guantes. "Nos dejan las cosas metidas en un sobre en el felpudo y siempre mantenemos la distancia de seguridad de metro y medio o dos metros y vamos con equipos de protección personal", explicó.

Su tarea no es fácil y tiene sus dificultades como cuando Sandra Tapia tuvo que subir una voluminosa compra de 120 euros a un cuarto sin ascensor. Pero no les importa, es su particular granito de área para mejorar la calidad de vida de todo aquel que lo necesite mientras dure esta pandemia. Muchos de ellos trabajan durante estos días, de modo que se quitan tiempo de sueño o de estar con sus familias para echar una mano. Y es que en situaciones extraordinarias toda la colaboración es poca.