Detenido tras asaltar una farmacia de Aranda con un cuchillo

DB
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El joven de 23 años estaba de okupa en una casa del centro de la ciudad y tapaba su cara con una mascarilla durante el intento de robo

Imagen de archivo de la Policía en Aranda de Duero. - Foto: A.D.C.

Este pasado jueves el Juzgado de Instrucción de Aranda de Duero ordenó el ingreso en prisión de un varón de 23 años por el intento de atraco a una oficina de farmacia. De haber prosperado, hubiera sido el primer robo con intimidación de la localidad tras el confinamiento.

Pasadas las cinco de la tarde del lunes 15, el teléfono 091 de la Sala operativa de la Policía Nacional, recibió una llamada en la que la empleada de una farmacia, comunicaba que poco antes había entrado un hombre esgrimiendo un cuchillo jamonero. Este individuo que llevaba la cara tapada con una mascarilla quirúrgica, les había pedido sustancias psicotrópicas y el dinero de la caja mientras le amenazaba con el cuchillo. Tras negarse a su petición y pulsar el botón de alarma, el hombre abandonó precipitadamente el lugar sin conseguir su objetivo.

Nada más recibir el aviso, los agentes de la Comisaría de Policía Nacional comenzaron las labores tendentes a la localización del autor en la vía pública, así como las investigaciones policiales para su identificación y detención, contando para ello con las imágenes de las cámaras de seguridad y las manifestaciones de los empleados, que destacaban como rasgo más característico su elevada estatura. La ropa que vestía el varón en el momento del intento de atraco, su corpulencia, la petición de las sustancias psicotrópicas y una herida que presentaba en su mano izquierda, permitieron a los agentes realizar las primeras investigaciones de identificación y, tras intercambiar información con la Policía Local, lograr su detención en menos de setenta y dos horas desde que se cometió el hecho.

El detenido, que carecía de antecedentes policiales, es residente en la localidad, donde vivía de okupa en un piso sito en una céntrica calle, sin que la propietaria de vivienda tuviera noticia de la ocupación hasta que se puso en contacto con ella la Policía, por lo que al detenido se le imputó también un delito de usurpación de vivienda.