El 80% de las bodegas de la DO opera en el extranjero

EFE
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Los vinos que se producen en la Ribera del Duero están actualmente presentes en más de cien países de los cinco continentes. - Foto: A.D.C.

Las exportaciones alcanzaron un valor de 123 millones de euros durante 2018, según el director general del Consejo

El ochenta por ciento de las bodegas de la Denominación de Origen Ribera del Duero operan actualmente en el mercado internacional y las exportaciones alcanzaron en 2018 un valor de 123 millones de euros.

Los países que más vino importan de la Ribera del Duero son, por este orden, Suiza, México, Estados Unidos, Alemania, China, Dinamarca, Canadá y Reino Unido, hasta representar casi el setenta por ciento de la exportación de la Denominación de Origen, aunque los vinos ribereños están en más de 100 países, en los cinco continentes.

Estos datos han sido recogidos por primera vez por el Consejo Regulador directamente de las bodegas elaboradoras, en lugar de las partidas arancelarias.

Era un objetivo perseguido desde hace años y que, por su fiabilidad, va a ayudar a la DO a planificar mejor las estrategias de promoción en el mercado exterior.

"Ahora empezamos a ver la dimensión correcta, lo que se exporta, cuántas bodegas y cómo están evolucionando esas exportaciones porque se han pedido estadísticas desde 2016 para tener un histórico", ha explicado a la Agencia EFE el director general del Consejo Regulador, Miguel Sanz Cabrejas.

En volumen Ribera del Duero ha exportado el año pasado 11 millones de litros, lo que supone que un 20% de la producción se ha destinado al mercado internacional.

Para Sanz Cabrejas este porcentaje es algo bajo, aunque se explica en la juventud de la denominación de origen (35 años).

"También ha influido que muchas bodegas no han sentido la necesidad de lanzarse a la exportación al tener tanto éxito a nivel nacional", ha argumentado Sanz, aunque el objetivo del Consejo Regulador es llegar al 40 o 50% "porque nos da un equilibrio para no depender de ningún mercado".

Igualmente ha incidido en que la importancia de los datos de exportación en la Ribera del Duero están en el valor económico, que alcanza los 123 millones de euros, lo que supone un precio medio por litro de 11 euros.

"El precio de la exportación española está en 2,45 euros el litro (envasado), pero la estrategia de Ribera del Duero es muy clara: calidad y valor añadido", ha aseverado el director general del Consejo Regulador.

Los objetivos de esta denominación en exportación van a ser incrementar aún más el precio medio, aumentar el número de bodegas en el mercado exterior y también crecer en volumen.

Miguel Sanz ha desgranado las claves para conseguir estos objetivos: diferenciación por la calidad, saliendo a competir con los mejores y apostar por la marca para facilitar la visibilidad de las bodegas en el mercado.

Asimismo se va a insistir a las bodegas a que trabajen más la internacionalización, creando planes estratégicos, contando con personal formado y uniéndose a las acciones de promoción de la DO.

Actualmente el porcentaje del presupuesto que el Consejo dedica a promoción es el 55% y de esa cantidad el 75% se destina a acciones en el mercado exterior.

"Si podemos crecer es en internacional, porque están empezando a aparecer países como China, con una clase media y formada, que empieza a saber de vinos y lo mismo ocurre en algunos países sudamericanos o en India", ha añadido Miguel Sanz.

"En el nacional necesitaríamos más consumidores o que se rompiese la maldición de que aumentase el consumo per cápita", ha rematado.

Ribera del Duero está realizando acciones en Suiza, México, Estados Unidos, China, Canadá y Reino Unido y van a empezar en Bélgica, para lo que cuentan con ayudas de diversas administraciones.

Sin embargo, Sanz ha criticado la excesiva burocracia para acceder a estos apoyos, que lleva muchas veces a las elaboradoras a abandonar por la carga que les supone.

"Realmente lo que tienen que valorar las administraciones es el impacto de la exportación, no que si la factura tenía un defecto porque ponía esto o lo otro", ha señalado.

Igualmente considera que no existe una unidad de acción y muchas veces se solapan en un mismo país acciones promocionales llevadas a cabo por distintas administraciones. "Deberían unificarse todas en una estrategia en común", ha reprochado.