Miranda se entrega a su equipo

Ó.C
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Los rojillos disfrutaron de la fiesta, primero en el autobús y luego desde el balcón del Ayuntamiento. El capitán, Gorka Kijera, fue de los más aclamados, en una celebración empañada por el enfrentamiento del presidente con parte de la afición

Miranda se entrega a su equipo - Foto: ENRIQUE.TRUCHUELO

El Mirandés y la ciudad disfrutaron del ascenso. Los jugadores recibieron el reconocimiento de la afición, que acompañó en autobús a la plantilla y al cuerpo técnico. En el ayuntamiento se produjo el acto final con las intervenciones desde la balconada. Fue de lo más bonito y de lo peor a la vez, puesto que cuando cogió el micrófono el presidente, Alfredo de Miguel, una parte de la afición empezó a cantar y luego a pitar al máximo accionista, que reaccionó mal, por lo que la fiesta se terminó, entre la sorpresa de la plaza y sin muchos de los jugadores sin poder hablar.
Así se firmó el final de la celebración. En el inicio, a forma de predicción, los rayos se veían sobre el cielo de Miranda. Justo cuando llegó el equipo se puso a llover en Anduva, donde había concentrados unos 300 seguidores para empezar a disfrutar de la fiesta por el ascenso.
Con cierta rapidez, el equipo se subió al autobús tras un paso por el vestuario y en un abrir y cerrar de ojos se presentó en la M. Allí se aminoró el ritmo y se empezó a disfrutar de verdad. En el puente Carlos III se vivió una de las escenas más espectaculares, con el capitán Gorka Kijera, subido en lo alto del autobús y los Jóvenes Jabatos haciendo un pasillo con los botes de humo y las bengalas.

Miranda se entrega a su equipo
Miranda se entrega a su equipo - Foto: ENRIQUE.TRUCHUELO
Desde ese punto hasta la plaza de España fue uno de los momentos más emotivos y a los protagonistas les costó llegar. Cuando lo hicieron se bajaron y ya a pie de calle tuvieron el primer contacto real con la afición. En los soportales, Kijera, que fue uno de los más aplaudidos, ya descorchó el champán y la expedición subió a la recepción oficial.
Tras varios cánticos, empezaron las intentonas por arrancar, pero los problemas técnicos hicieron que se retrasara, mientras la afición fuera pedía que los jugadores salieran. Al final lo hicieron y arrancó una fiesta que fue más breve de lo esperado. El primero en hablar fue Kijera quien dio las gracias a la afición «porque sois lo mejor que tiene este club» y añadió: «Nosotros somos de Segunda pero vosotros sois de Champions».
También habló el entrenador, Borja Jiménez, quien contó con uno de los detalles cómicos, puesto que quiso empezar el himno de la ciudad pero no se acordaba. Al final arrancó el cántico y después destacó que «el Mirandés va a estar siempre en el corazón de todos nosotros». También recordó brevemente la temporada y señaló uno de los momento más delicados, la derrota en Logroño, de la que dijo que ahí fue «donde realmente se consiguió el ascenso». 
Miranda se entrega a su equipo
Miranda se entrega a su equipo - Foto: ENRIQUE.TRUCHUELO
Paris fue otro de los protagonistas. El lateral ha sido uno de los grandes jugadores del play off y se acordó del momento en el que aterrizó en Miranda, cuando «dije que jugar en el Mirandés era un privilegio y no me equivoque». La gran actuación hace que sea uno de los que suena para dejar el equipo y a pesar de defender que «estoy orgulloso de pertenecer a este club», la hinchada se esforzó porque sea uno de los jugadores que se vuelva a poner la camiseta rojilla el curso que viene.
Hugo Rama, Limones, Carlos Julio, Pito Camacho, Ernest o Jon Irazabal fueron otros de los que intervinieron antes de que cogiera el micrófono el presidente y se acabara la fiesta, aunque luego la celebración sin el tinte oficial pudo continuar.


Miranda se entrega a su equipo
Miranda se entrega a su equipo - Foto: ENRIQUE.TRUCHUELO