Segundo robo en el bar Napoli en menos de dos meses

F.L.D.
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Un caco se coló el sábado de madrugada a cara descubierta para llevarse la recaudación de las máquinas, que estaban vacías. Causó numerosos destrozos

Imagen de la cámara de videovigilancia del local. - Foto: DB

A la dueña del bar Napoli, ubicado en la calle San Pablo, no la dejan levantar cabeza entre el Coronavirus y los ladrones. El pasado sábado le entraron a robar de madrugada. Por suerte, no había nada de dinero ni en la caja ni tampoco en las máquinas tragaperras. Lo peor fue que para acceder el caco reventó el cristal de la ventana y causó diversos destrozos en el local que le van a obligar, por si la crisis sanitaria no lo hubiera hecho suficiente, a retrasar unos días más su reapertura. Es la segunda vez en menos de dos meses que vive un episodio de estas características. En esta ocasión, las cámaras pudieron grabar perfectamente al delincuente, que ni siquiera se molestó en taparse la cara, algo que ayudará a que la Policía Nacional de con el lo antes posible. 

El suceso tuvo lugar a las 4 de la madrugada del sábado al domingo, tal y como muestran las cámaras de videovigilancia que grabaron el asalto. El sujeto reventó el cristal de la ventana y fue directo a la máquina tragaperras para llevarse en el menor tiempo posible el botín, pues al entrar ya había sonado la alarma. Su plan no tuvo el resultado esperado, ya que su principal objetivo no tenía dinero recaudado tras meses de inactividad. Tal vez para que su fechoría no fuese baldía, optó por llevarse dos pequeños cajones del aparato recreativo de dudoso valor. Tampoco demostró mucha pericia, pues las imágenes captaron cómo se le caía una de ellas debajo de un taburete antes de saltar por la ventana y huir a toda velocidad. 

La Policía Científica acudió ayer para tomar huellas y revisar las grabaciones. Al parecer, como el ladrón iba a cara descubierta se percataron en seguida de que es un tipo conocido en la Comisaría y con antecedentes. Mientras tanto, la dueña lamenta su infortunio y reclama una mayor contundencia penal para este tipo de delincuentes. «No hay derecho a que nos pase esto en menos de dos meses. Hoy he sido yo y mañana será otro, y no puede ser que apenas les pase nada», protestaba Ana. 

A finales del mes de abril, otras dos personas encapuchadas entraron a robar en este establecimiento. En aquella ocasión, los rateros causaron numerosos destrozos en la puerta de acceso y en el mobiliario. Se llevaron el dinero de la recaudación de las tragaperras y algunas botellas de alcohol que encontraron a su paso. Tras este segundo episodio, Ana se ha visto obligada a retrasar la reapertura del bar, que había permanecido cerrado por la crisis de la pandemia hasta la recién entrada de la fase 2 de la desescalada.