La exclusión social severa ya alcanza a 214.000 personas

SPC
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El informe revela que 99.000 castellanos y leoneses acumulan tal cantidad de dificultades que se les puede calificar como «una sociedad expulsada»

Una persona busca entre los restos de un contenedor en la capital burgalesa - Foto: Alberto Rodrigo

La exclusión social severa alcanza ya en Castilla y León a 214.000 personas y se ha duplicado en los últimos cinco años, pasando de ser un 5,1 por ciento de la población autonómica en 2013 a un 8,9 por ciento en 2018. Además, la Comunidad suma 99.000 personas que acumulan tal cantidad de dificultades que se puede calificar como «una sociedad expulsada», preocupada básicamente por poder sobrevivir en el día a día y «a las que prácticamente no llegan las medidas de protección social». Esta parte se ha triplicado en los últimos cinco años en Castilla y León y se integra en el conjunto de 368.000 personas en riesgo de exclusión social moderada o severa, según se recoge en el Informe de la Fundación para el Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (Foessa), cuyo Patronato preside Cáritas y que fue presentado ayer en Valladolid.
El coordinador de la investigación y miembro del Comité Técnico de Foessa, Guillermo Fernández Maíllo, indicó que en la Comunidad una cada siete personas, unas 368.000, está en riesgo de exclusión social moderada o severa, lo que supone un 15,3 por ciento de la población total frente a la tasa nacional de pobreza del 21,6 por ciento.
Además, se refirió al hecho de que hay en la Comunidad 287.000 personas que aunque podrían llegar a la integración social se califican como «inseguras», por que no tienen o no han podido en los años de recuperación tras la crisis «mantener un colchón de la asistencia» y pueden llegar en breve a ser excluidas.
El informe, que se elabora cada cinco años, analiza el concepto de exclusión social a partir de 35 indicadores elaborado por 500 personas comprometidas con la realidad de los desfavorecidos y analizado por 125 investigadores de más de 30 universidades españolas y 13 organizaciones de investigación.
Fernández Maíllo recalcó que el problema en el conjunto nacional «se ha enquistado y que existe «un alto riesgo» de que la exclusión social «se cronifique» en Castilla y León. En ese sentido expuso que las personas con riesgo de pobreza moderada o severa solo se ha reducido un 7,5 por ciento, mientras que la caída en el conjunto de España ha sido superior al 25.
perfil tipo. El informe de Foessa pone de manifiesto además que el perfil de la persona en riego de exclusión social moderada o severa en Castilla y León responde a un hombre entre los 45 y los 64 años de edad, de los cuales, una gran parte, en torno a un 45 por ciento, tiene trabajo «lo que no es garantía de poder participar en la integración social», dijo el coordinador del informe en declaraciones recogidas por Ical.
En esta línea añadió que nueve de cada diez personas en la Comunidad en riesgo de pobreza son de nacionalidad española, y tres de cuatro hogares donde residen no hay niños. «Fundamentalmente, y esto es un dato importante por la realidad de la España vaciada, casi el 37 por ciento de la exclusión se encuentra en los municipios de menos de 5.000 habitantes», dijo.
Por su parte, el presidente de Cáritas de Castilla y León, Antonio Jesús Martín de Lera, añadió que en los últimos años la cantidad de personas atendidas se mantiene entre 100.000 y 120.000, y que el principal problema de la exclusión lo representa el aumento de la edad en la población castellano y leonesa.