Último día para votar por el moral de Villoviado

F.T.
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Compite con otros once ejemplares singulares de todo el país por el título de árbol español del año y pasar a la final europea

Cuenta la tradición que el moral de Villoviado es sanador. - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Hoy finaliza el plazo para votar por el moral de Villoviado como árbol español del año y pasar a la final europea. En esta ocasión, la segunda a la que se presenta, compite con otros once ejemplares singulares de todo el país: el Carbayón de Cornellana (Asturias), el quejigo de Júrtiga (Granada), la encina Milenaria Subbética (Córdoba), el Moral de la Iglesia (Salamanca), sobreira do Loña (Orense), el pino de La Baia (Alicante), la magnolia de Santa Rita (A Coruña), la carrasca milenaria de Lecina (Huesca), las moreras en la Cala del Moral (Málaga) y la garrofera del Bovalar de Alaquàs (Valencia).
Las votaciones de este concurso, organizado por Bosques Sin Fronteras, se pueden realizar a través de la página https://arboleuropeo.es. En los primeros días de votaciones, comenzaron en pasado mes de octubre, se situaba al frente de la clasificación la carrasca milenaria de Lecina, seguida de las moreras de la cala del Moral y de la garrofera de Bovalar de Alaquàs.

El moral de Villoviado, además de por su porte, es uno de los ejemplares más viejos del país tiene detrás una larga tradición oral sobre él. Cuenta la tradición cristiana que San Vitores murió predicando la fe católica y que cuando le cortaron la cabeza de  cada gota derramada nació un moral. Dicen que un señor, fiel devoto de San Vitores, y vecino de Villoviado, trajo uno de esos morales y lo plantó al lado de la iglesia. Durante muchos años el moral fue un árbol sanador: los pequeños tallos nuevos se colocaban en forma de collar en los niños para curarlos de las lombrices. También dice la tradición que nadie se cayó de sus ramas.