El patrón que todos imitan

Adrián del Campo
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Cada vez más festivales siguen el camino iniciado por Sonorama de llevar los conciertos a los centros de las ciudades

El festival Palencia Sonora llevó el concierto de Tomasito a la histórica plaza de San Miguel. - Foto: Palencia Sonora

La fórmula del éxito es algo que muchos persiguen y que Sonorama Ribera descubrió hace tiempo. Con un trabajo de años el festival arandino logró demostrar que era diferente, que tenía identidad. Esa que le confiere integrarse en la ciudad que lo acoge y con la que logra convertir cada plaza de Aranda en un escenario. Así hasta elevar la del Trigo a la categoría de icono musical del país. Una vez comprobado que la receta da resultados, son muchos los que hoy siguen el camino trazado por el Sonorama, pionero en llevar a los artistas al centro de la ciudad.

Durante este verano el Palencia Sonora, el Planeta Sound de Ponferrada o el Conexión Valladolid, en menor medida, han sido algunos de los muchos ejemplos de festivales que están imitando el patrón marcado por la asociación Art de Troya. La hora del vermú, exactamente igual que en el Sonorama, es el momento elegido por todos estos eventos para acercar la fiesta a los cascos históricos. En el Palencia Sonora, por ejemplo, se celebraron conciertos a los pies de la catedral, en la plaza Mayor o en la de San Miguel. En Ponferrada se siguió un guión similar con música en su zona de bares durante la mañana que se retomaba a media tarde ya en el recinto del festival.

El director de Sonorama, Javier Ajenjo, menciona a Art de Troya para expresar su "orgullo" por "haber iniciado un camino que otros están copiando" y plantea que "por algo será". "Eso es lo que tendríamos que reflexionar un poco los arandinos también, otras ciudades quieren un modelo Sonorama Ribera. Algo bueno tiene que haber y nosotros creemos que es mucho. Cuando alguien marca un camino y la gente lo sigue, normalmente es que las cosas se están haciendo bien", declara Ajenjo.

"Yo creo que Sonorama Ribera ha marcado un poco una tendencia. El primer festival que se abre a una ciudad con sus pros y sus contras. Ahora el festival crece y al crecer genera beneficios y perjuicios, y estos perjuicios hay que tratar de delimitarlos", apunta Ajenjo en alusión a las quejas de algunos arandinos por el Sonorama. Eso sí, lo que para él parece innegociable es mantener la esencia: "Hay que integrar los festivales en las ciudades porque sino no tendrían alma y no tendrían sentido para nosotros". 

La fórmula ya citada es la que traslada la productora arandina Planeta Sonoro, que cuenta con gente que ha trabajado o trabaja en Sonorama, en los diferentes festivales que organiza. "Es una filosofía de ilusión en el pueblo, de desarrollo cultural y de potenciar la economía", destaca Ajenjo. Ese patrón es el que abanderan ellos mismos en el festival que han desarrollado este fin de semana, el Benalfest, y que también se repite en otros que organiza Planeta Sonoro: Elche Live Festival, Intro Music de Valladolid (lo han conseguido este año), el Razón Valley (en Soria y contra la despoblación), el Mallorca Live o Músicos en la Naturaleza (donde coorganizan).


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