«La próxima campaña también estará condicionada»

A.I.A.
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Jesús Martínez, expresidente del San Pablo de baloncesto y del Burgos CF, asegura que los actuales mandatarios de ambas entidades deportivas «tienen un papel muy complejo».

Jesús Martínez, junto a Antonio Caselli - Foto: Luis López Araico

Jesús Martínez es un entusiasta del deporte y el único burgalés que ha ostentado la presidencia del San Pablo y del Burgos CF. Mantiene sus carnets de abonado y acude a ver todos los partidos, no solo en la capital, también en algunos desplazamientos. Sigue con interés la actualidad de los dos conjuntos y ratifica que «ambos clubes están en una situación muy compleja». Desde su atalaya de la experiencia asegura que lo peor es el futuro. «Es importante tener en cuenta la próxima temporada porque es en la que deben fijarse las mejores condiciones para competir con normalidad, que yo pienso no llegará hasta la temporada 2022-23», pronostica. Tiene claro que esta temporada va a acabar malamente y condicionar a la próxima.
«Actualmente los clubes no tienen ingresos; los estadios y los pabellones están vacíos. Es cierto que los aficionados ya han pagado sus abonos, pero no hay taquillas. Tampoco han cobrado toda la publicidad y cuando vayan a pedirla tendrán problemas. La publicidad no es la prioridad de las empresas ni ahora ni en los próximos meses», detalla. Por este motivo entiende perfectamente que se haya acudido a la figura del ERTE. «Si se pagan los contratos completos de la primera plantilla generan un agujero muy grande en las arcas del club. Es más, de cara a la próxima campaña también habrá que hilar muy fino en los nuevos contratos. No va a haber tanto dinero», analiza.
Un panorama complejo, que se acrecienta con la situación de confinamiento que viven los deportistas. «Los jugadores necesitarán un tiempo de preparación antes de reanudar los partidos». Lo que supondría, en principio, una prolongación de la actual campaña. 
Por todas estas cuestiones, Jesús Martínez entiende la falta de respuestas concretas de las federaciones. «Es muy difícil tomar una decisión en firme porque hay muchas situaciones diferentes. Los clubes no quieren dar la temporada por perdida y abogan por reanudarla, pero por salud... También depende de cómo le vaya a cada uno en la fiesta. A los equipos que están en mitad de la tabla les da igual, pero ¿los que están con opciones de ascenso? Acabar así como así no es tan fácil», comprende.
Fue el hombre, que junto a Félix Sancho, resurgió el sueño del baloncesto en agosto de 2015. Estuvo dos años hasta que el equipo logró el ascenso a ACB en 2017. Un año después fue llamado para formar parte en la transición emprendida por Antonio Caselli en el Burgos. Dejó la presidencia el pasado mes de diciembre. Tiene galones suficientes para reconocer que sus dos sucesores «tienen un papel muy complejo» y considera que están gestionando esta crisis defendiendo los intereses de los club. Tampoco ve un problema que Franco Caselli no esté en España. «Ahora con la tecnología da igual estar a 5 kilómetros que a 5.000», alega.
Entiende que «la prioridad es cómo salir de ésta para afrontar con garantías el futuro. La próxima campaña estará muy condicionada. Lo importante es sentar las bases para cuando llegue la normalidad, en la 22/23».