Recuperar el protagonismo del pasado

R. Travesi / Burgos
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Los trabajos de deslinde y señalización de la Cañada Real Burgalesa en la provincia continuarán este año en los términos de Tórtoles, Torresandino y Villatuelda

Un equipo técnico trabaja en la zona entre Avellanosa e Iglesiarrubia. - Foto: diariodeburgos.es



Hubo un tiempo en que los pastores de las Sierra de la Demanda guiaban sus rebaños de ovejas hasta las dehesas de Extremadura para pasar el duro y largo invierno de la Meseta. Y lo hacían no por cualquier lugar sino por espacios debidamente señalizados y con unas características determinadas como la anchura de 90 varas castellanas (72 metros). Eran las Cañadas Reales, que incluso fueron reguladas por un edicto real de Alfonso X El Sabio en 1273 y con la creación del Consejo de la Mesta. No en vano, durante varios siglos llegaron a transitar hasta 5 millones de cabezas de ganado. Todo esto en dos épocas del año, de octubre a noviembre para ir al sur y otra, de mayo a junio, camino al norte.
Si hay un camino trazado que cobró un protagonismo especial fue la Cañada Real Burgalesa, con una longitud de 750 kilómetros que discurren desde Canales de la Sierra (La Rioja) y hasta Valencia de Alcántara (Cáceres). Hasta que cayó en desuso a finales del siglo XVIII, eran una decena de tránsitos reservados para el pastoreo trashumante, lo que requería preservarlos de posibles violaciones. Eso era antes porque desde hace años muchos tramos de la Cañada Real no se han respetado, ya sea por la llegada del ferrocarril, que aprovechó parte de esos itinerarios, o bien por el crecimiento de los cascos urbanos de algunas ciudades y por la acción de agricultores que no respetaron la vía pecuaria colindante con otras fincas de cultivo.
En la actualidad, el servicio a la cabaña ganadera es mínimo -solo se explota en régimen extensivo y para el aprovechamiento de recursos pastables infrautilizados- aunque hay una demanda creciente, que ha aumentado en los últimos años, para usos complementarios de estas cañadas reales como rutas a pie, a caballo o en bicicleta. De ahí que urja preservar estos caminos. Solo así se entiende el convenio suscrito en 2010 entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Castilla y León. La actuación contempla la ejecución de proyectos de deslinde, amojonamiento y señalización de la Cañada Real Burgalesa en su trayecto por las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid.
El desarrollo del convenio tiene una vigencia entre 2011 y 2015, aunque la mayor inversión de los 1,5 millones de euros (a partes iguales entre las administraciones) tiene lugar los últimos tres años. A falta de acometer el grueso del programa, el año pasado se llevaron a cabo los primeros trabajos en la provincia, entre Avellanosa de Muñó e Iglesiarrubia, con la colocación de estacas para delimitar el camino, paso previo a instalar el mojón de granito en las márgenes de la vía pecuaria. El objetivo es marcar con exactitud el recorrido actual de la Cañada. La anchura máxima es de 75 metros pero varía porque se estrecha o se ensancha para albergar descansaderos, abrevaderos, tenadas y otros (la mayor parte, abandonadas). Además, en lugares de más afluencia, habrá carteles informativos para especificar las características de la cañada.
Fuentes de la Consejería de Medio Ambiente apuntan que en 2012 se continuará con estos trabajos en los términos municipales de Tórtoles de Esgueva, Torresandino y Villatuelda. El ámbito de actuación del convenio afecta a un total de 24 pueblos por lo que discurre la Cañada Real en la provincia. Pasa, entre otros, por Villafruela, Lerma, Quintanilla de la Mata, Santa Inés, Quintanilla del Agua, Mecerreyes, Mambrillas, Jurisdicción de Lara, Campolara, Villaespasa, Jaramillo Quemado, Jaramillo de la Fuente, Vizcaínos, Barbadillo del Pez, Valle de Valdelaguna y Monterrubio. En total, 111 kilómetros en su itinerario principal y otros 21 en un ramal que surge desde Lerma. Una distancia que atraviesa toda la provincia y permite comprobar paisajes como la Demanda, las Tierras de Lara, las Mamblas, las riberas del Arlanza y del Duero y la Tierra de Campos.


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