El instinto de un guardia civil destapa 641 kilos de hachís en un camión

P.C.P. / Burgos
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Fue parado aleatoriamente en la AP-1, a la altura de Briviesca. Vacío, un domingo por la tarde, recién estrenado, con matrícula de Francia, procedente del sur... Algo no cuadraba

Los fardos en los que estaba repartida la droga. - Foto: Diario de Burgos


El instinto de un guardia civil que participaba en un dispositivo de seguridad ciudadana ha permitido a la Comandancia de Burgos apuntarse un importante tanto en la lucha contra el narcotráfico en 2014, nada más comenzar el año. 640,9 kilos de hachís ocultos en el doble fondo de la caja de un camión recién estrenado, con matrícula francesa y conductor de origen comunitario.
El vehículo fue interceptado a las 17 horas del domingo en la autopista AP-1, a la altura de Briviesca.Los agentes identificaron al único ocupante, de 32 años y con las iniciales M.S. Todo estaba en regla. Absolutamente todo. Su documentación y la del furgón, que además circulaba completamente vacío. Y tan nuevo que los plásticos del asiento del copiloto aún estaban puestos, como salido de fábrica.
Pero había algo que no cuadraba, que se resistía a la lógica de unos agentes acostumbrados a ver casi de todo en carreteras y controles rutinarios. Algo se les escapaba en un camión que parecía más grande por fuera que por dentro, exterior e interior...
Mientras, el nerviosismo del conductor empezaba a hacerse patente, lo que terminó de alentar las sospechas del sagaz agente y sus compañeros, destinados en los puestos de Briviesca yBelorado, por lo que optaron por trasladar al vehículo y a su conductor al cuartel de la Benemérita en la capital burebana.Una vez allí, el minucioso registro les permitió descubrir que se había construido un habitáculo, entre la cabina y la caja, con paneles del mismo material, inapreciable a simple vista. Al desatornillarle, descubrieron el falso fondo, que estaba cerrado con un pestillo y forrado con aislante para evitar que la droga se humedeciese pero también que el olor del hachís inundara toda la caja.
Nada más abrir la cerradura del compartimento oculto. ¡Bingo! Los fardos de hachís estaban apilados sin apenas espacio libre. De diferentes dimensiones, pesaron un total de 640,9 kilos. La Comandancia, que había movilizado a los perros y guías expertos en detección de sustancias estupefacientes, les hizo dar media vuelta ante el más que evidente alijo. Ayer, ya con la droga depositada para su custodia en lugar seguro, uno de los canes casi se vuelve ‘loco’ al subir a la caja del camión. Esta vez sí vacía.
El conductor, supuestamente un autónomo sin vinculación con ninguna empresa, fue detenido. Se le incautaron 1.835 euros y un móvil. Procedía del sur de España y se dirigía supuestamente a Francia, aunque la Guardia Civil investiga el destino final de la droga.