¡Atención! Peligro si pasa bajo el mirador de Sombrerería, 7

C.M.
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El vecino del tercer piso ha colocado un cartel para alertar a los viandantes y llamar la atención ante la negativa de otros propietarios a realizar los arreglos que recomendó la ITC

Número 7 de la calle Sombrerería. - Foto: Jesús J. Matías

‘Cuidado abajo. Mirador roto’. Un enorme cartel con esta leyenda advierte a los viandantes que atraviesan la calle céntrica calle Sombrerería, junto al arco para pasar a la calle La Paloma, del peligro que corren por la situación en la que se encuentra el edificio situado en el número 7 de esta vía. 

Ha sido el propietario del tercer piso el que ha optado por esta salida ante la impotencia de no lograr que el resto de vecinos acepte el arreglo de diversos elementos de la fachada y la cubierta del edificio que la inspección técnica de construcciones (ITC) realizada en el año 2017 recomendó. 

Al parecer, los problemas surgieron cuando el primero y segundo piso se han puesto a la venta después de que sus propietarios fallecieran y pasaran a sus herederos. "Llevamos años intentando arreglar la fachada debido a que los miradores tienen maderas que se están soltando y puedan caer a la calle, así como los cristales de los mismos", aseguró Javier Ibáñez.

El edificio presenta un estado de deterioro con miradores desconchados y ya casi sin pintura.El edificio presenta un estado de deterioro con miradores desconchados y ya casi sin pintura. - Foto: Jesús J. Matías

Según explicó, los propietarios de estos pisos llevan tiempo sin hacer frente a la comunidad, no quieren pagar la derrama para proceder a los arreglos a los que obliga la ITC y la situación se complica cada vez más. "Nosotros somos los únicos que pagamos la comunidad y la derrama, que somos los que vivimos. Hay que arreglar la fachada de manera urgente por el riesgo que conlleva. Nos sentimos impotentes. Como caiga un cristal o cualquier otro elemento, nosotros seremos los responsables, dado que es una zona muy transitada", manifestó. 

Lo paradójico es que los dueños de los otros pisos acuden en algunas ocasiones a las reuniones de la comunidad de propietarios con el único objetivo de boicotear las decisiones. "Lo único que quieren es vender los pisos para que sean los nuevos propietarios los que paguen las ayudas", agregó.

Además de los arreglos en las fachas y cubiertas, también se acordó en una reunión la instalación de un ascensor para eliminar las barreras arquitectónicas pero tampoco se ha podido avanzar. 

El inmueble incluye también los bajos en los que hay una joyería y parte del comedor del bar El Soportal. "Es urgente el arreglo, no solo de la fachada sino también de la cubierta porque hay goteras", lamentó, al tiempo que señaló que la colocación del cartel con la advertencia del riesgo que supone pasar por debajo del bloque es la única salida que ha visto para poner fin a esta situación. 

El único. Lo cierto es que este inmueble se ha convertido en una ‘isla’ por su mal estado en esta céntrica calle. El resto ha visto pintadas sus envolventes y miradores mientras el número 7 ofrece una imagen degradada con galerías desconchadas y ya casi sin pintura y en el que algunos cristales han sido sustituidos por trozos de madera. 

A ello se añade que las recomendaciones incluidas en la inspección técnica de construcciones son de obligado cumplimiento por parte de las comunidades de propietarios y de no hacerlo el Ayuntamiento puede imponer multas coercitivas o sanciones.