Reparación tardía a domicilio

J.D.M.
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Reparación tardía a domicilio

Un mecánico del servicio móvil de Tesla en Madrid acude desde Bilbao al garaje de un burgalés para cambiar el comando de voz de su coche eléctrico

Carlos Castiñeiras está encantado con su coche eléctrico, un Tesla deportivo de más de 300 caballos que adquirió hace justo un año. A bordo de él ya ha recorrido 30.000 kilómetros y durante este tiempo no ha sufrido ninguna avería... hasta ahora. Hace dos meses que le empezó a fallar el comando de voz de su vehículo y entonces se puso en contacto con el servicio técnico de Tesla; este miércoles, un mecánico del servicio móvil de la compañía en Madrid acudió a su garaje procedente de Bilbao, donde había llevado a cabo otra reparación a domicilio, para sustituir la pieza y solucionar el problema.

El coche, cuenta Castiñeiras, recibe «gratuitamente» actualizaciones automáticas que mejoran sus prestaciones con el paso del tiempo, mientras que el diagnóstico y el soporte remoto que prestan los mecánicos móviles reducen al mínimo la necesidad de los usuarios de visitar un centro de servicio (únicamente hay dos en España: en Madrid y en Barcelona). 

El problema es el tiempo de espera hasta obtener cita con el servicio móvil de Tesla. «Han subido las ventas con el modelo nuevo y andan desbordados», explica Castiñeiras, que valora, sin embargo, que gracias al citado «diagnóstico a distancia», el mecánico ya trajera consigo la pieza nueva y en apenas una hora solventara el problema. 

Por suerte para él, la ‘avería’ no le impedía circular normalmente con su coche ni suponía un riesgo para la conducción; de lo contrario, hubiera tenido un problema más serio, porque, tal y como explicaban el pasado martes a DB varios responsables de talleres mecánicos en la ciudad, los profesionales del sector apenas han recibido formación ni han transformado todavía sus instalaciones para reparar vehículos eléctricos. 

Carlos Castiñeiras, que además de propietario de un Tesla es el representante en Burgos de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (AUVE), entiende esa falta de adaptación porque el parque de este tipo de vehículos sostenibles «aún no llega ni al 1%», pero ve nuevos nichos de mercado que pueden cubrir los talleres como la «sustitución o reparación» de las baterías, «un elemento que, en algunos casos, se degrada más de lo deseable», y la electrificación, o dicho de otra manera, la «conversión» de vehículos de combustión en enchufables, como, cuenta, hicieron cuatro estudiantes de un colegio de Madrid con un Seat 600. 

Evolución. La red de recarga, destaca Castiñeiras, sigue creciendo en la provincia y hoy hay 39 puntos y 117 conectores, según la web Elecromaps. «Atravesar de norte a sur nuestra provincia está más que cubierto», asegura, pese a que, dice, las administraciones no lo están incentivando suficientemente. 

Él instaló un enchufe en su garaje y cada noche recarga su Tesla «para unos 88 kilómetros». Lo hace gratis, o casi, tras cambiar su tarifa...