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Tempranillo con camiseta interior

ALMUDENA SANZ
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La Maravillosa Orquesta del Alcohol celebra su décimo aniversario con un vino Ribera del Duero, 'Vasos vacíos', que ahonda en el vínculo del grupo con la tierra y acerca el líquido elemento al público joven

Este maridaje entre la música de La M.O.D.A. y el vino Ribera del Duero se vende en El Lagar y por internet. - Foto: Valdivielso

Puede que no tengan nada que decir que sus seguidores no hayan oído ya, pero sí tienen algo nuevo por lo que brindar y con lo que chocar esas copas. Hace diez años que los músicos de La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) saltaron al escenario con ganas de beberse la vida y ahora celebran ese feliz momento con su propio vino. El septeto burgalés, que este jueves arranca los ocho conciertos que da en el escenario del Fórum con todas las entradas agotadas, lanza Vasos vacíos, un Ribera del Duero elaborado por Bodegas Balbás (La Horra), con el objetivo de cavar un vínculo más con su tierra y el deseo de acercar este líquido elemento al público joven. 

Acarician esta botella, vestida con la inseparable camiseta interior con letras de oro fabricada con un soporte 100% algodón, una etiqueta ideada por el grupo, diseñada por Jose Houdini (el mismo que firma el último disco, Ninguna ola) y materializada por Imprenta Bacigalupe de Pradoluengo, todo un referente en este campo. 

«Queríamos hacer algo diferente, que se saliera de lo que habitualmente ofrecemos, que es música, y nos apetecía hacerlo con las posibilidades que nos ofrece nuestra tierra. Para nosotros es un gustazo», resume David Ruiz, cantante de La M.O.D.A., sobre este vino que lleva el nombre de una de las canciones de su primer álbum, ¿Quién nos va a salvar? No entran en detalles sobre el porqué. «Es sugerente y es a lo que invita el vino; cuando está bueno, aspiras a que se acabe». Amén. 

Vasos vacíos es un tempranillo de la añada de 2019, con cinco meses en barrica. Lo cuenta Íker Andrés, responsable de márketing de Balbás. «Su juventud, fuerza, potencia y expresividad encaja con lo que transmite La M.O.D.A.», señala y aprecia en la banda valores que también acompañan a la familia bodeguera de La Horra. ¿Cuáles? «Ganas de romper esquemas y la ilusión de llevar el nombre de nuestra tierra allí por donde vamos», responde y añade el trabajo, la perseverancia y la tradición. 

No se le escapa a Andrés la oportunidad de enganchar al público más joven, «que es el más difícil», y sobre lo que no tira la toalla. Iniciativas como esta o la presencia de Ribera del Duero en el Sonorama están haciendo camino al andar. Y con música y vino... 

La venta por internet, iniciada hace una semana con envíos a toda Europa, ya da cuenta de la avidez de sus seguidores por encontrarse con botellas raras al amanecer. Han recibido pedidos de Holanda, Francia, Alemania y, desde luego, un porrón de lugares de España. 

Físicamente, solo se vende en la vinoteca El Lagar (San Lesmes, 14). Su propietario, Paco Berciano, gurú en el mundo del vino, se muestra realmente entusiasmado por que un grupo de música realice esta apuesta clara por este producto. «Ellos han colocado a Burgos en el mundo de la música y que ahora lo hagan también con el vino es una idea magnífica», aplaude. «Es una forma de acercar el vino diferente a lo que estamos acostumbrados. Tenemos una tendencia a utilizar un lenguaje muy críptico que aleja a la gente y que una banda de música se acerque al vino hace que la gente lo vea como lo que es: un producto lúdico para disfrutar», remacha y anota divertido que él siempre ha visto la A de La M.O.D.A. como una uve invertida, uve de La Maravillosa Orquesta del Vino.