Iberaval, primera SGR del Registro de Huella de Carbono

SPC
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La entidad reducirá un 20% sus emisiones contaminantes en 2020 y trabajará para reducirlas un 40% en 2030

César Pontvianne. - Foto: Ical

Iberaval potenciará su política de sostenibilidad tras obtener esta semana el Sello de Huella de Carbono que otorga el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Se trata de la primera sociedad de garantía de España que consigue este reconocimiento, que le permite incorporarse al Registro Nacional de Huella de Carbono, que incide en el compromiso de lucha contra el cambio climático.

El sello, otorgado por el Ministerio ayer martes a Iberaval, reconoce la medición llevada a cabo por la sociedad de garantía (SGR) con mayor volumen de actividad en España, que a partir de ahora deberá reducir las emisiones derivadas de su funcionamiento y, en su caso, compensarlas. 

La incorporación en el Registro ha tenido lugar en el mismo día en que el Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transmisión Energética, que tiene por delante su tramitación parlamentaria en las Cortes Generales.

Iberaval ha contado con uno de sus socios, la empresa palentina Omawa Huella Ecológica, que analizó durante el cuarto trimestre de 2019 los diferentes parámetros que se exigen para calcular la huella de carbono. De esta manera, tras visitar todas las instalaciones de Iberaval y analizar locales y usos, así como los datos de consumo referidos a 2018, se ha obtenido como resultado unas emisiones totales referidas a ese año de 53,11 toneladas de dióxido de carbono (CO2) equivalente. 

Ese cálculo se ha hecho en base a los datos obtenidos a partir del gasto en combustibles fósiles, como gasolina de los vehículos utilizados por miembros de la organización, consumos de los equipos de climatización y refrigeración u otras energías, como electricidad o gas en las sedes de la sociedad de garantía.

Partiendo de que Iberaval contaba, al cierre de 2018, con 27.300 socios, se deduce que se emiten 1,94 toneladas de dióxido de carbono por cada mil asociados.

Una vez se ha realizado este trabajo de campo, Iberaval ya tiene un punto de partida para reducir su impacto climático, una de las exigencias que plantea la consecución del Sello distintivo que otorga el Ministerio.

Concretamente, Iberaval se plantea reducir las emisiones de CO2 en 2019 -dato global que se conocerá en los próximos meses- con respeto al año base de cálculo, que es 2018. Para lograrlo, la SGR ya ha implementado diferentes medidas que harán más fácil alcanzar ese objetivo, entre ellas mejora de instalaciones o reducción de consumos energéticos. El objetivo en 2020 es aminorar un 20 por ciento esas emisiones, mientras que para 2030, Iberaval aspira a rebajarlas un 40 por ciento.

La inscripción de Iberaval en el Registro viene acompañada de un Plan de Reducción que detalla las acciones que impulsará Iberaval para rebajar la emisión propia de gases de efecto invernadero. Tras verificar la viabilidad de ese Plan, el Ministerio ha concedido este Sello.

“El compromiso adoptado supone no solo una mejora en la sostenibilidad de la empresa, sino que también permite actuar en contra del cambio climático sin disminuir la calidad de los servicios prestados, con el propósito final de llegar a trabajar en Carbono Neutro compensando la Huella de Carbono en su totalidad”, apuntan desde Iberaval en un comunicado recogido por Ical.