La morosidad en el alquiler crece hasta los 4.000 euros

Adrián del Campo
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Aunque en Aranda es fácil encontrarse con carteles de ‘se alquila’, la oferta de pisos no es suficiente para la alta demanda existente. - Foto: A. del Campo

La cuantía que los inquilinos deben a los caseros en Aranda ha aumentado en 671 euros desde 2015

La vivienda es una de las mayores preocupaciones y también cargas económicas de muchos ciudadanos. Esto se traduce en diferentes medidas, o al menos intentos, de la administración por controlar un mercado a veces feroz que deja afectados en las dos partes: inquilinos y caseros. En el caso de los segundos, uno de los mayores riesgos que corren es que los primeros dejen de pagarles la renta. Así se dan casos de morosidad que cada vez acumulan mayores deudas, también en la Ribera. En Aranda, la cuantía media que deben los morosos del alquiler a sus arrendadores es de 4.060 euros (dato de 2018). Esta cifra es un 3,9 por ciento superior a la registrada en 2017 (3.907 euros), que a su vez fue un 14,8% más alta que la de 2016 (3.402 euros). De esta forma y según los datos aportados por el  Fichero de Inquilinos Morosos (FIM), la cuantía media que adeudan los residentes no pagadores a sus caseros en Aranda se ha incrementado un 19,8% (subida de 671 euros) desde el año 2015.

El estudio Morosidad en los Arrendamientos Urbanos también recoge la variación de la morosidad, es decir, el número de incidencias de impagos que se han registrado respecto al año anterior. En Aranda este dato es muy cambiante debido a que el parque de viviendas es muy reducido, por lo que cualquier oscilación queda reflejada. Así en 2015 subió, en 2016 bajó, en 2017 volvió a subir y en 2018 bajó de nuevo. Ese reducido número de pisos en alquiler influye directamente en un aumento del precio de las rentas y por lo tanto en la deuda media que contraen los inquilinos no pagadores. 

El director de Estudios y Calidad de FIM, Sergio Cardona, advierte que Aranda, para ser «una ciudad de 30.000 habitantes, tiene unos precios del alquiler relativamente altos», y explica cómo influye eso en el aumento de las cantidades adeudadas: «La morosidad media depende de dos factores: el tiempo que están los inquilinos sin pagar,  que es cierto que ha subido un poco en los últimos años, y luego la renta que pagan. Si cada vez tienen rentas más altas, al final la deuda aumenta». 

Aunque Cardona afirma que «no hay un perfil del moroso definido», avisa de que «todo lo que sea tener ingresos irregulares, hacer un esfuerzo alto para pagar la renta, es riesgo de morosidad».  Para evitar encontrarse con un inquilino deudor, desde el FIM aconsejan preguntarse dos cosas: si es solvente y fiable. «Para saber si es fiable, consulta nuestro fichero y mira si ha tenido casos de impagos en el pasado. Para saber si es solvente, pídele información acerca de su situación laboral: contrato de trabajo, nóminas...», explica Cardona. A su vez, la norma apunta a que una persona no debería destinar más del 30% de su sueldo a pagar el alquiler, aunque la media supera esa marca y se sitúa cercana al 40%. Esto potencia riesgos tanto para el inquilino como para el casero. Como medida intermedia, Cardona apuesta por «fomentar la oferta» porque si se logra eso «los precios no estarán tan altos al haber más oferta de pisos». Por eso se aleja de la actual legislación que «protege más al arrendatario» y «aumenta las dudas de los arrendadores a la hora de decidirse a alquilar».

Alquilar en Aranda, al precio de una capital.

Alquilar una vivienda en Aranda puede resultar más caro que hacerlo en varias capitales de provincia de Castilla y León. Según señalan varias inmobiliarias de la comarca ribereña, las rentas medias para un piso individual se sitúan en torno a los 450 euros, mientras que uno apto para una familia asciende hasta los 600 euros. El director de Estudios de FIM, Cardona, ratifica estos datos al comparar, por ejemplo, Aranda con Zamora: «Un piso en Zamora capital son 400 euros, y es una ciudad con 60.000 habitantes». 

La razón de estos altos precios es que «hay poca vivienda en alquiler ahora mismo en Aranda y eso hace que el precio suba. Los desequilibrios generan esto». Y es que según las inmobiliarias la alta demanda hace que los pisos en alquiler duren menos de una semana vacíos. Estos elevados precios también hacen que las deudas de los inquilinos sean mayores que las medias de la comunidad. En Castilla y León la morosidad media se sitúa en los 3.572 euros mientras que en Aranda es de 4.060 euros. Supera los niveles de todas las provincias menos los de Burgos (4.180 euros).