13 años de cárcel por violar a una menor a la que chantajeó

I.E.
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El sujeto conoció a la chica en Facebook y las conversaciones en la red social han sido claves en el proceso judicial y en la condena a este agresor sexual. La madre se hizo pasar por su hija para desenmascararlo

13 años de cárcel por violar a una menor a la que chantajeó - Foto: Alberto Rodrigo

El mal uso de las redes sociales se pone de manifiesto en toda su dimensión en un procedimiento judicial iniciado en Burgos que ha terminado con un hombre condenado a 13 años y seis meses de prisión como autor de una agresión sexual a una menor a la que conoció a través de Facebook. El acusado no solo utilizó este medio para entablar amistad con la muchacha sino que le valió también para chantajearla. Si no se prestaba a sus deseos -que no eran otros que mantener relaciones sexuales con ella- publicaría una foto de la muchacha desnuda. Ante la amenaza de que sus amigos y familiares pudieran ser testigos de esa imagen, accedió a sus pretensiones. Las conversaciones que el procesado y la adolescente mantuvieron por Facebook y Whatsapp han sido claves para que los jueces hayan dictado sentencia condenatoria.
Condenado y víctima contactaron por primera vez en 2015, año en que ella acude a su casa por primera vez, cuando solo tenía 14 años. Iniciaron una relación de noviazgo que se rompió en el mes de diciembre. En abril de 2016 volvieron a hablar y a verse. En una de las visitas de la muchacha a casa del hombre, éste le exigió que se acostara con él y le amenazó -si no accedía- con hacer daño a su familia y colgar una foto suya desnuda en Facebook. Ella dijo sí y mantuvieron relaciones sexuales completas.
En las jornadas posteriores la chica se sintió mal, pues le dolía el abdomen. Acudió al hospital y le diagnosticaron una infección de orina.  En esos días dejó de contactar con el acusado y éste se lo recriminó de muy malas maneras en varias ocasiones, con expresiones del siguiente jaez: «Estoy un poco enfadado contigo, no puedes desaparecer de repente» o «Te perdono, pero te quiero aquí (en su casa) el domingo, quiero que aprendas a comportarte como una mujercita».
La madre de la adolescente comenzó a sospechar que a su hija le pasaba algo, por lo que le exigió que le entregara el móvil. Ésta se lo dio, pero sin desbloquearlo. Para acceder a los archivos la progenitora acudió a una tienda, pero finalmente se perdieron. No obstante, conservó el teléfono y se hizo pasar por su hija y empezó a chatear con el imputado, hasta que decidió desvelar quién era para advertir al sujeto de que le iba a denunciar porque su hija era menor de edad. Y así lo hizo, acudió a la Comisaría, tras lo cual se inició el proceso judicial que ha concluido con su condena.  Además de los años de cárcel, no puede comunicarse con la víctima durante 10 años y debe indemnizarle con 18.000 euros.