«Solo queríamos mantenerle con vida»

F.L.D.
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«Solo queríamos mantenerle con vida» - Foto: Alberto Rodrigo

Dos policías nacionales relatan cómo salvaron la vida a un heroinómano en una casa de huéspedes de la calle Vitoria, aunque, tristemente, a los pocos días falleció por otra sobredosis

Eran las cinco de la tarde de un lunes que parecía rutinario. Apenas habían pasado dos horas desde que una patrulla de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana había comenzado su turno cuando una llamada alertó de que un hombre había sido encontrado por su casera en estado de inconsciencia y parecía que había muerto. Mientras aceleraban para llegar al lugar de los hechos lo antes posible, no tuvieron tiempo para pensar que estaban a punto de salvar la vida a esa persona.
En un portal de la calle Vitoria les esperaba nerviosa la alertante, una mujer que alquila habitaciones a personas atendidas por los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos. Subieron deprisa al piso y se encontraron a un hombre de 42 años tumbado en la cama, boca arriba y con muy mal color, pero seguía vivo.
La dueña del piso, que como cada tarde acudía para controlar que todo estuviera en orden y para dar la calefacción, fue quien lo encontró en esa situación y quien pensó, por su aspecto, que se encontraba fallecido. «Tenía pulso, pero respiraba de manera entrecortada, casi agónica», relata uno de los dos primeros agentes en llegar y quien colocó el cuerpo de manera lateral para evitar que se ahogase.

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