7.130 euros por la caída en la Fiesta de la Vendimia 2018

M.S.
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El Consejo Consultivo de Castilla y León da la razón a uno de los jóvenes que sufrieron un accidente al pisar la uva, por el que acumuló 140 días de baja, e insta al Ayuntamiento de Aranda a que pague por las lesiones

Los dos pisadores caían junto con la prensa desde la plataforma en la que estaba situada al suelo, saliendo uno mal parado y necesitando atención sanitaria. - Foto: Julio Calvo Recio

La celebración de la II Gran Fiesta de la Vendimia resultó todo un éxito, salvo por un incidente que acabó con uno de los actores necesarios para la ceremonia del pisado de la uva para poder degustar el primer mosto de la añada de 2018 en el hospital.

En la recreación de cómo se prensaban antaño los racimos para extraer el jugo que después sería vino, la prensa se venía abajo desde la plataforma en la que estaba colocada, con los dos pisadores de uva estrellándose contra el suelo.

El que salió peor parado tuvo que soportar más de cuatro meses y medio de baja, lo que le llevó a presentar cuatro días después del accidente una reclamación de responsabilidad patrimonial ante el Ayuntamiento de Aranda, uno de los organizadores de la fiesta junto con el Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero. La Administración local tardó casi cuatro meses en responder a la reclamación, desestimándola, lo que llevó al herido, que es miembro de la Escuela Municipal de Folklore de Aranda de Duero, a recurrir, lo que sumó otros cinco meses hasta que, a través de un decreto de Alcaldía, se estimó de nuevo el proceso para, tras cuatro meses más, desestimarla de nuevo.

En este punto del proceso, se remitió el expediente al Consejo Consultivo de Castilla y León para que emitiera un dictamen, que ahora estima parcialmente la reclamación patrimonial del accidentado.

Además de considerar que es el órgano de Alcaldía quien tiene que resolver la reclamación y remarcar que el accidentado tiene derecho «a ser indemnizado por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos», este órgano de consulta jurídica da la razón al reclamante y marca una indemnización de 7.130 euros por los 140 días de baja acreditados por el lesionado, además del gasto de adquisición de muletas y artículos farmacéuticos. Una indemnización en la que no se incluye ni los gastos de rehabilitación, ni el lucro cesante causado por las lesiones temporales «por pérdida o diminución temporal de los ingresos del trabajo», ni los 250,82 euros del coste un billete de avión de un viaje que el accidentado no pudo realizar.

Este dictamen, como todos los que emite el Consejo Consultivo de Castilla y León, no es vinculante, es decir, el Ayuntamiento de Aranda tiene la potestad de seguir su criterio o no, pero en el mismo se aprovecha para calificar de pobre la actuación instructora llevada a cabo desde el Consistorio en torno a la reclamación. «Sería por completo irrazonable exigir al reclamante una mayor carga probatoria cuando la Administración no ha realizado un esfuerzo eficiente para desvirtuar lo alegado, ya que solo consta un escueto informe», critica este órgano, y añada que «tampoco ha realizado los necesarios actos de instrucción» como la toma de declaración a testigos o la comprobación de datos «procedentes para la correcta decisión del asunto».