Una brújula que mira a Europa

M.G.CUÉLLAR
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Una brújula que mira a Europa

Las jóvenes Beatriz Barbero y Laura Dall'Omo promueven desde Santa María del Campo una asociación que busca oportunidades de movilidad y de aprendizaje cultural a través de programas de voluntariado

Beatriz Barbero y Laura Dall’Omo se conocieron durante un voluntariado europeo en Hungría, tras el que siguieron participando en intercambios y cursos de formación. «Vimos que era una oportunidad muy bonita para los jóvenes, y queríamos que la gente de la zona viviesen lo que nosotras ya habíamos vivido», señala Beatriz. Así fue como en 2017 nació Brújula Internacional, una asociación cuyo objetivo es promover las oportunidades de movilidad y de aprendizaje cultural de los jóvenes, «la asociación la creamos un grupo internacional: tres italianos, una portuguesa y una española, y ahora estamos trabajando Laura y yo».
Laura es italiana y tras su voluntariado en Hungría se quedó allí un año más, trabajando para una entidad de Milán, «cuando estábamos en Hungría empezamos a pensar que en España hay varias asociaciones de este tipo, pero Castilla y León estaba casi vacía y llena de pueblos en los que los jóvenes tienen menos oportunidades de recibir esta información, y así nacimos nosotras». Que la asociación esté registrada en Santa María del Campo es responsabilidad de Beatriz, «quería hacer este programa y quería hacerlo en mi pueblo, para beneficiarlo a él y a la zona». Por otro lado, Laura asegura que es «una manera de abrir un pequeño pueblo a una dimensión internacional, de dar a entender que la dimensión europea tiene que entrar en lugares pequeños y con actuaciones pequeñas».
Acciones del programa. La asociación está enmarcada dentro del programa Erasmus Plus y está financiado por la Comisión Europea. Dentro de los tres bloques de acción de este programa:movilidad por aprendizaje, cooperación para la innovación y apoyo a las reformas políticas, desde Brújula Internacional quieren llegar a abarcar todos los ámbitos, pero de momento aseguran haber «tenido una crecida importante, vamos a necesitar otra persona para trabajar, pero solo llevamos un año, así que por ahora estamos muy contentas».
El primer intercambio juvenil recibió a 40 jóvenes en Santibáñez Zarzaguda, en un programa de inclusión social a través del arte. En agosto otro grupo de 40 que trató temas del medio ambiente y en Semana Santa otros 40 llegaron a Santa María con la temática de cómo la comida puede unir culturas. También han enviado a pequeños grupos de jóvenes españoles a Turquía, Francia, Hungría e Italia, «enviamos un grupo al mes al extranjero», señalaban Laura y Beatriz. Dentro de este marco de acciones también se encuentra el voluntariado europeo a través del que han enviado a unos 45 jóvenes a programas de larga duración, entre 10 meses y el año, «nosotros desde aquí les apoyamos, hacemos la formación previa, el seguimiento mensual del voluntario para ve si todo le va bien o si tiene algún problema, y tienen acceso a nosotras para solicitar nuestra ayuda en cualquier momento».
Respecto a la movilidad de las personas por motivos de aprendizaje se realizan intercambios juveniles de una semana y voluntariados europeos de larga estancia, alrededor de un año, enmarcados en el Cuerpo Europeo de Solidaridad. En lo que afecta a la cooperación para la innovación y el intercambio de buenas prácticas hay un proyecto en proceso de intercambio de buenas prácticas en América Latina y el apoyo a las reformas de las políticas se realiza a través del programa ‘Youth for Europe’, cuyo evento final tendrá lugar en el parlamento europeo. Para más información de Brújula internacional en la webserviciovoluntarioeuropeo.org, en intercambios.info y en asociacionbrujula.es.