El sustento familiar desde un boliche junto a la Bombonera

P.C.P.
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Los bomberos de Quintanar acudieron a la casa de Petra San Esteban en Canicosa de la Sierra para felicitarla por su 104 cumpleaños

A los 14 tuvo que ponerse años para poder partir rumbo a Argentina. Hace mucho tiempo que ya está de vuelta y se esfumó la necesidad de ocultar su edad. Acaba de cumplir 104 y le encanta recordar aquel viaje en barco que cambió su destino y que tanto ayudó a sus progenitores.

Pero más disfruta con esa historia su familia. Sobre todo los nietos, porque aunque no tuvo hijos, para los de sus 8 hermanos es «la abuela Petra». Una mujer que «nos habla mucho y se hace querer», explica en nombre de todos Sara de Pedro. Fue esta joven quien organizó una peculiar celebración el miércoles en Canicosa de la Sierra. A falta de poder soplar las velas con todos ellos, hizo sonar las sirenas del camión de los bomberos del Parque de Quintanar de la Sierra, que en esta crisis se dedican a felicitar los cumpleaños, fundamentalmente de los niños, si bien llevan ya más de una centenaria. El 12 de abril ya estuvieron en Canicosa para felicitar a su hermana, Daminana, que cumplía 96 años (en el vídeo).

Ella, que la arropa en la foto, y algún vecino que paseaba al perro entonaron junto a los bomberos el Cumpleaños feliz y acto seguido el Resistiré, porque toda celebración en esta crisis va seguida de un agradecimiento a todos los que trabajan y se exponen por el resto.

Petra, sentada, con su hermana Damiana, el día de su cumpleaños.Petra, sentada, con su hermana Damiana, el día de su cumpleaños. - Foto: DB

Petra San Esteban también lo hizo, cuando siendo casi una cría cruzó el océano en barco. Tuvieron que falsificar su documentación, porque hasta los 16 no podía salir de España, para que acudiera con una tía a trabajar en el servicio doméstico de una casa en Buenos Aires y mandar dinero de vuelta a la sierra, donde sus padres debían sacar adelante a otros 8 hijos. De ellos, sobreviven la hermana de 96 con la que reside y otro de 94.

En Argentina, Petra se enamoró de un lituano y se casaron. Dejó el servicio doméstico y regentaron durante muchos años un ‘boliche’, un quiosco en una de las zonas más emblemáticas de esa gran capital, el barrio de La Boca, y en un emplazamiento que muchos considerarán privilegiado, pegadito al estadio Alberto J. Armando, más conocido como la Bombonera. De ahí que el álbum familiar de Petra esté lleno de fotos con los futbolistas que durante años pasaron por la plantilla del Boca Juniors.

Pese a regresar en 1978 a España, en Argentina dejó tan extraordinario poso que pese al tiempo transcurrido son muchas las llamadas que el miércoles recibió desde allí.  «Se hace querer y enseguida entabla relación y habla con todo el mundo», apostilla su ‘nieta’ Sara.

Los bomberos de Quintanar de la Sierra ha felicitado varios cumpleaños a niños y mayores de la comarca, para hacer más llevadero el confinamiento.Los bomberos de Quintanar de la Sierra ha felicitado varios cumpleaños a niños y mayores de la comarca, para hacer más llevadero el confinamiento. - Foto: DB

Pero es que además de locuaz y simpática, Petra «es una mujer totalmente autónoma, que se viste sola, hace la cama, pone la mesa, coge los recados... Salvo cocinar, de todo», se ríe Sara, pues al parecer solo le gustan los fogones para el dulce.

Y a su edad, nadie le puede negar un capricho, así que Sara está deseando poder colocarse junto a la pancarta que le ha hecho para los 104 años y  comer la tarta de cumpleaños con ella mientras escucha otra historia de la Bombonera.

La familia numerosa de Petra San Esteban, en Canicosa de la Sierra.
La familia numerosa de Petra San Esteban, en Canicosa de la Sierra. - Foto: DB