Aumentan las personas con trabajo que acuden a Cáritas

I.L.H. / Burgos
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La precariedad del empleo es uno de los motivos por los que en 2014 tuvieron que aumentar un 16% las actuaciones que requerían de una ayuda económica para cubrir necesidades básicas

El arzobispo Gil Hellín, el director de Cáritas, Jorge Simón, y la coordinadora de Acción Social, María Gutiérrez. - Foto: Jesús Javier Matías

«No es raro para nosotros ver en muchos servicios de Cáritas a personas que están trabajando y que su situación precaria, en salarios,  temporalidad y jornada, hacen que tengan que acudir a nuestra organización para cubrir sus necesidades más básicas», puntualizó ayer la coordinadora de Acción Social, María Gutiérrez, al pormenorizar los detalles de la memoria de 2014. «La exclusión en el empleo es una de las cosas que más nos preocupa», añadió, mientras el director de Cáritas, Jorge Simón, aludía a situaciones «cada vez más cotidianas»

En ese perfil común cada día más habitual destacan también las personas que han dejado de tener prestaciones y desempleados de larga duración «sin esperanza ni perspectiva de encontrar trabajo» y, en el caso de los mayores de 50, sin posibilidad de cotizar. También es común «la ansiedad de las familias que tienen dificultades para atender a los menores, las personas sin hogar con serios trastornos mentales -propios de la falta de vivienda- y la de los trabajadores pobres que, a pesar de tener un empleo y unos ingresos, necesita nuestra ayuda».

Con esta situación marcada por la precariedad, el año pasado Cáritas aumentó un 16% las actuaciones que requerían de una ayuda económica para cubrir las necesidades básicas. Las cifras totales hablan de cerca de 23.000 las personas que tuvieron que recurrir a este tipo de ayudas que cubren alimentación, ropa, calzado y otros enseres personales. También hubo ayudas significativas para material escolar, becas, gastos farmacéuticos, atención psicológica o el pago de suministros y el alquiler de la vivienda.

En 2014 Cáritas Diocesana realizó 53.400 intervenciones, lo que supone un «incremento severo» del 19% respecto al año anterior, y de éstas más de la mitad incluyeron una ayuda económica. En total, Cáritas atendió a 14.010 personas. La memoria de la organización social aporta también otros datos como que por primera vez son más los españoles atendidos (52,2%)que los extranjeros, y que si no contamos a las personas sin hogar, el número de mujeres es superior (un 65%): «En acogida parroquial el rostro sigue siendo de mujer», resumió Gutiérrez.