Una familia dona los terrenos para las piscinas de Gumiel

I.M.L.
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Montserrat Fernández San Miguel interviniendo en el homenaje a su abuelo por parte de sus vecinos en 2015. - Foto: DB

Esta familia ya colaboró con la localidad hace décadas cediendo las tierras para la construcción del colegio.La parcela se encuentra junto al río Puentevilla

Los gomellanos están más cerca de poder disfrutar de un equipamiento deseado hace años. Gumiel de Izán podrá contar con unas piscinas de verano gracias a la donación de unos 8.000 metros cuadrados de terreno por parte de la familia Fernández San Miguel, herederos de Maximino San Miguel de la Cámara, uno de los hijos más ilustres de este municipio.El colegio lleva su nombre porque hace décadas también fueron sus descendientes los que cedieron las tierras para que se pudiesen construir allí este equipamiento educativo.

Las gestiones para llevar a cabo esta donación gratuita comenzaban hace dos años y era el pasado 1 de abril cuando, ante notario, se formalizaba. Los terrenos cuentan con una ubicación idónea para acoger unas instalaciones de estas características, en el paraje de Cantarranas, colindante al casco urbano y a la ribera del río Puentevilla, que es un afluente del río Gromejón, que también discurre por el término municipal gomellano. Están en extremo norte de la calle Real, nada más pasar el arco de los Mesones, que es una de las cinco puertas con las que contaba la antigua muralla de esta villa real, por donde pasaba el Camino Real de Madrid.

La encargada de rubricar esta donación desinteresada ha sido Montserrat Fernández San Miguel, nieta de Maximino San Miguel, en nombre de su madre Titina San Miguel, que ponía algunas condiciones en la donación. «Nos gustaría que estas piscinas municipales sean algo beneficioso para todos los vecinos, incluidos aquellos que tengan alguna discapacidad o que sean mayores, para que las pueda disfrutar todo el mundo», reconocía Montserrat Fernández, añadiendo como condición que «la construcción debe seguir una filosofía de sostenibilidad, teniendo en cuenta el respeto al medio ambiente tanto en los materiales utilizados como en el funcionamiento de las propias piscinas», demostrando que además del amor por esta villa, la familia se preocupa por la conservación de su entorno natural y medioambiental. «Este proyecto es un aliciente más para que Gumiel siga creciendo, y para que la comarca también pueda beneficiarse de él, porque el entorno rural necesita este tipo de impulsos para que no se siga vaciando», apuntaba la donante.

El Ayuntamiento de Gumiel de Izán daba a conocer esta cesión de terrenos con un bando, en el que expresa el deseo de ambas partes para que «estas piscinas sirvan como lugar de encuentro, convivencia y de fomento de la vida saludable para todos los vecinos del municipio y que, después de tanto tiempo, por fin puedan verse materializadas». Como agradecimiento a la familia donante, las piscinas municipales gomellanas llevarán el nombre de Maximino San Miguel.

En el anteproyecto, estas instalaciones contarían con un vaso semiolímpico, de 25 metros de largo por 12 de ancho, y una profundidad variable de 1,20 a 1,80 metros, y otro infantil circular con 7 metros de diámetro. Además, habría un edificio construido todo en planta baja con vestuarios y aseos, ambos adaptados, botiquín, almacén, cocina, bar y terraza, con más de 275 metros cuadrados construidos.