Misión imposible del Círculo BigMat

A.I.A.
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La calidad de los jugadores de Trafatrans y su presión asfixiante, unidos a las rigurosas decisiones de los colegiados, derrotan a los burgaleses (1-6)

Misión imposible del Círculo BigMat - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Encajó seis golpes pero podían haber sido mucho más. El Trafatrans, dolido por la última derrota, se desquitó en Burgos con el Círculo BigMat, que poco pudo hacer ante la presión asfixiante de los navarros, la calidad de sus jugadores, y las extrañas decisiones de los colegiados. El encuentro, atractivo por el regreso de Jesús Preciado a Burgos, estuvo empañado por el festival de tarjetas y al final todo esfuerzo resultó inútil.
Los navarros, que pelean por el liderato, mostraron sus credenciales desde el primer instante, con un constante acoso a la portería defendida por Cremer. Los burgaleses con un cierto orden aguantaban la presión, aunque sufrían en exceso para poder subir el balón con relativa comodidad. Sus pases eran cortados por el rival. Sin embargo, en un rechace llegó el contragolpe y Juanto, con un pase de tacón, cedió el balón a Pablo Páramo para abrir el marcador. Fue un espejismo, uno de los pocos errores del Trafatrans, que el Círculo BigMat aprovechó para mantener la ilusión. El encuentro siguió por los mismos derroteros, con un rival que controlaba el balón e imprimía un ritmo trepidante. Sus disparos eran repelidos por la madera o despejados por un seguro Cremer.
Los burgaleses se defendían de las embestidas con contundencia y peleaban por desprenderse de la presión navarra. La intensidad era máxima y los colegiados no supieron interpretarla, al mostrar la roja a Juanto, a falta de tres minutos para el descanso. Con un hombre menos, el Círculo siguió achicando balones, encerrado en su área. Tras una sucesión de faltas, Matute estableció el equilibrio y con el empate se llegó al descanso.
Un tiempo para la serenidad, que dio paso a la constatación más cruda. El Trafatrans había encontrado el camino del gol y ya no iba a parar hasta certificar la victoria. Mantuvo el acoso a la portería defendida por Cremer, con una intensidad excesiva, permitida por los colegiados, que solo contemplaban las faltas de los burgaleses. En este ambiente llegaron los 5 goles del Trafatrans, dos de Jesús, y el festival de tarjetas para desesperación de todos, especialmente de Pablo.