La demanda de empleo se multiplica en Cáritas Aranda

ADRIÁN DEL CAMPO
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En la entidad diocesana creen que no se volverá al ritmo anterior a la crisis en un mínimo de 12 meses. En este periodo 17 usuarios han sido contratados

El técnico del programa de empleo en la capital ribereña, Roberto Casado, asesora a un participante. - Foto: DB

La crisis provocada por el coronavirus sigue dejando cifras impactantes. La última la ofrece Cáritas Aranda. Desde que se iniciara el estado de alarma, hace unos 50 días, la asociación diocesana acumula el 37,7% de los demandantes de trabajo que suma normalmente en todo un año. Es decir, en menos de dos meses ha alcanzado las peticiones laborales que antes de la llegada de la COVID-19 contabilizaba en cuatro meses. De esta forma, desde el pasado 14 de marzo 97 personas han pasado por el programa de empleo de Cáritas Aranda, mientras que durante todo el pasado 2019, fueron 257 los beneficiarios.

Con todas las cifras en la mano y la experiencia del trabajo directo con las personas en mayor riesgo de exclusión social, en la entidad diocesana no auguran una rápida recuperación del ritmo de la contratación, sino que prevén que la normalidad anterior a la crisis vírica no se alcanzará hasta dentro de un año o un año y medio. El técnico del programa de empleo en la capital ribereña, Roberto Casado, también vaticina que en este periodo muchas personas se van a quedar excluidas del mercado laboral, "sobre todo aquellas que están en una situación más vulnerable".

La labor que realiza Cáritas Aranda no se ha detenido en ningún momento y también deja datos para la esperanza. Durante el estado de alarma, la entidad ha encontrado trabajo a 17 usuarios de su programa de empleo. Ocho de ellos han sido contratados en servicios domésticos, cinco en residencias, tres en hospitales y dos en supermercados. A su vez, en este mismo periodo también se han producido pérdidas de empleo entre los beneficiarios, aunque, como apunta Casado, "no tan pronunciadas" como esperaban. La mayoría de casos son reducciones de jornada o cambios en la forma de trabajar, pasando las empleadas del hogar a estar internas en los domicilios donde trabajan.

Cáritas Aranda también ha sufrido cambios en la forma de prestar sus servicios. Si antes se acompañaba a los usuarios a sus entrevistas laborales y primeras jornadas, ahora se les pone en contacto con sus empleadores y el seguimiento se reduce a llamadas telefónicas, aunque en la entidad destacan que siguen estudiando cada caso. Así saben que lo más demandando actualmente son servicios domésticos, de cuidados de niños y mayores, o agrícolas. Por eso han actualizado su bolsa de empleo, que se puede consultar a través del teléfono 609 10 87 48.