La justicia confirma el cese del exgerente del HUBU

Angélica González
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El Contencioso-Administrativo ha rechazado el recurso que presentó Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso, del que se acaba de conocer su fichaje por parte de la sanidad andaluza

La justicia confirma el cese del exgerente del HUBU - Foto: Alberto Rodrigo

El Juzgado Contencioso-Administrativo número 3 de Valladolid ha desestimado el recurso interpuesto por Miguel Ángel Ortiz de Valdivielso, antiguo gerente del Hospital Universitario de Burgos, contra la orden de la Consejería de Sanidad que le removió de ese puesto el pasado 23 de septiembre de 2019. La sentencia, que no es firme, no toma en cuenta ninguna de las argumentaciones presentadas por su defensa y le impone al médico la cantidad de 1.000 euros en concepto de costas.
En su demanda, Ortiz de Valdivielso -que acaba de ser fichado por la sanidad andaluza- alegaba que esa orden por la que se dispuso su cese carecía de toda mención nominal a su persona, que no explicaba nada sobre las razones por las que era oportuna su separación de ese cargo y que estaba «absolutamente desconectada de la motivación que en su día justificó la adjudicación del puesto» por lo que entendía que planteaba una infracción de la doctrina que ha fijado el Tribunal Supremo sobre motivación de los actos de cese de personal nombrado por el sistema de libre designación fijada.
Pero nada de todo esto ha convencido al juez, que ha considerado esa decisión conforme a Derecho y que resalta que la defensa del médico solo se ha fijado en unas partes de esa doctrina del Supremo realizando «un interesado salto argumentativo» sin tener en cuenta las diferencias entre la sentencia del Supremo y lo que indica la orden de la Consejería de Sanidad que le cesa: «No es directamente extrapolable al caso».
 Por otro lado, califica las argumentaciones del abogado de «escasas», considera  que es un «alegato incierto» que la orden de cese carezca de toda mención nominal a Ortiz de Valdivielso como alega su abogado «pues le menciona por su nombre y apellidos» y sobre que nada se dice sobre las razones del cese, opina que la motivación que se puede leer en el Bocyl («abordar el nuevo proyecto de coordinación interhospitalaria del área de Burgos que garantice una cartera de servicios homogéneos y la coordinación entre atención hospitalaria y atención primaria») es «literosuficiente»: «La necesaria relación de confianza que presidió el nombramiento se declara ahora no concurrente de cara a implementar un nuevo proyecto de gestión. Su nombramiento concurrió con otros puestos similares ofrecidos a terceros, con lo que es claro que se procedió a una renovación de los equipos directivos con ocasión de los cambios en la Consejería».
El letrado del exgerente también expresó en su demanda que la causa del cese era «como bien apreciaron los jefes de servicio del Hospital ‘poner a un afín al PSOE’» y para ello adjuntó un recorte de prensa. Tampoco le ha valido al magistrado: «Ante semejante alegato no puedo por menos que remarcar que las opiniones o noticias periodísticas no pueden arrojar luz al presente supuesto, como es evidente, pues recogen (de haberlo hecho con una suficiente precisión) la opinión de numerosos jefes de servicio en cuyos nombramientos, no se olvide, la intervención del exgerente del HUBU fue o pudo ser decisiva».
El cese de Ortiz de Valdivielso provocó, como se recordará, una ola de solidaridad con él por parte de un numeroso grupo de jefes de servicio, de sección y de médicos adjuntos del HUBU que antes, incluso, de conocer la destitución ya se habían puesto en pie de guerra para defender su gestión que creían puesta en entredicho aunque nunca dijeron por qué o por quién. En una comparecencia ante los medios incluso apelaron a la ciudadanía a movilizarse contra esa decisión, hecho que nunca se produjo.